Los milagros solo ocurren si crees en ellos - Paulo Coelho

viernes, 29 de abril de 2011

Mantícora



Es curioso como creamos seres mitológicos sin darnos cuenta, pero lo hacemos continuamente. Nuestra imaginación siempre crea seres monstruosos, fieras y terribles. Un caso es la mantícora, La mantícora Q,  hace unos días un compañero la creó de nuevo, y aquí dejo su historia. 

A los griegos les llegó información desde Oriente, aunque lo más posible es que esta información se deformara por el camino. Se rumoreaba que en la India existía  un animal con cuerpo de león, cola de escorpión y cabeza humana( normalmente femenina). Lo más posible es que se tratase de un tigre de Bengala al que la imaginación le dio forma. Aunque Plinio el viejo, en el siglo 1 d.C recogió en su Historia Natural a un ser con tres filas de dientes, cara y orejas de humano, cuerpo carmesí de un león y una cola terminada en un afilado aguijón. Este ser se divulgo con rapidez debido a las rutas comerciales, primero se extendió en Grecia y luego pasó a Roma y así fue conocido este ser. Tampoco ha faltado nunca en un bestiario medieval, junto con grifos y unicornios, y también vive en la actualidad en numerosos juegos de rol. Lo único que varió de este ser es que con el paso del tiempo se le añadieron alas de murciélago.

Los relatos la sitúan en la India, Malasia e Indonesia, y no cabe duda que estamos ante un cruel depredador. Se agazapa silenciosa detrás de cualquier arbusto, y antes de ser descubierta inmoviliza a la victima con su aguijón. Se dice que no existe fiera más veloz que la mantícora. Poco después, cuando no puede moverse la víctima se abalanza sobre ella y devora hasta el último hueso. Este ser es cauteloso, nunca se arriesga y siempre espera a que su víctima se quede inmovilizada.

Jorge Luis Borges en su bestiario nos desvela otra característica de la mantícora: su voz melodiosa y aflautada. Sin duda este truco lo utiliza para atraer a sus presas. Aunque es cuestionable que un animal de estas dimensiones ( puede llegar a medir 3 metros) pueda emitir un sonido de este estilo, así que probablemente estemos ante un ser de leyenda, símbolo de la fiereza y del horror.

Entre los siglos XIII y XV las rutas comerciales eran el mayor tráfico de información entre los hombres. En Venecia se contaba que un monstruo terrorífico con cuerpo de león, alas de murciélago y cola de escorpión acechaba las costas de Egipto, Siria y Turquía. Le llamaban Mantícora y estaba hambrienta. Lo más terrorífico de este ser era su pasión por la carne humana, y la voracidad que demostró. Con un golpe dormía a su victima y la devoraba con sus terribles garras.  Además de ser difícil su muerte pues habría que clavarle una lanza o un disparo certero en el corazón. Si erraba el tiro, el cazador era cazado.

Se dice, que las alas de murciélago le permite volar y desplazarse a gran velocidad, pero no suele utilizarlas habitualmente. Aunque este apéndice lo tienen desde el nacimiento, hasta edad adulta no lo desarrollan. Según parece, solo las alas son utilizadas para huir en momentos de tensión.

jueves, 28 de abril de 2011

Las sombras en la mitología



 Dice que algunas de las sombras que proyecta nuestro cuerpo son muertos vivientes que han quedado atrapados entre mundos y se acercan a nosotros para absorber nuestra energía y alimentarse de ella. Hay que saber que no todas las sombras son perversas ni pretenden atacarnos, de hecho, la mayoría de las veces nuestras sombras son normales, pero en ocasiones, estos espíritus se aproximan a nuestro cuerpo y nos roban parte de nuestra fuerza. En esta terrorífica idea se apoyan algunos cuentos de miedo.

Como sabemos la noche es el reino de las sombras, pues es cuando se confunden con la oscuridad y estos espíritus pueden vagar libremente por la tierra sin temor a ser descubiertas. Un síntoma de que una sombra está cerca de nosotros es un frío que se cuela en los huesos y además un escalofrío nos recorre la espalda. El segundo es sentir que unos ojos nos observan y nos hacen girarnos para no encontrar a nadie detrás. Luego el miedo nos paraliza y sentimos una sensación que nos roba el habla e impide gritar. Cuando, el miedo se apodera de nosotros, ya somos victimas de estas pues comienzan a drenar la energía y nos dejan en unos minutos como un muñeco de trapo. La única forma de escapar de esto, es reaccionar a tiempo moviéndonos, encendiendo una luz o enfrentarnos a ese miedo, de lo contrario caeríamos fulminados por un paro cardíaco.

En el cine de terror este argumento se ha utilizado para crear la tensión. Un ejemplo es la película norteamericana They ( Ellos). Ellos son las sombras que se cuelan en nuestras pesadillas, unas criaturas inhumanas, oscuras y peligrosas que nos persiguen. El vidente nunca llega a ver que son Ellos, pero no hace falta, porque los espíritus, las sombras y los muertos vivientes forman parte de nuestra cultura.

En cambio, para los griegos eran unas formas vagas e inmateriales, dobles de los vivos, bajos los cuales los difuntos moraban en los infiernos. Cuando un griego moría, sus amigos  y familiares rodeaban el cadáver y le colocaban una moneda debajo de la lengua o encima de los ojos antes de enterrarlo. Poco después su sombra se desprendía del cuerpo y se dirigía al Hades. El primer obstáculo que tenía la sombra  era el río Éstige, que debía atravesar para llegar a la otra orilla. Allí lo esperaba Caronte, el barquero al que le entregaba la moneda para que le llevase a la otra orilla. En caso de no tener dicha moneda la sombra estaba condenada a vagar por las orillas de ese río. Desde la barca de Caronte se veían las puertas del infierno,que se abrían con la llegada de esta y en su puerta el gran can de tres cabezas, Cerbero, vigilaba la puerta.

A veces muchas leyendas confunden a los espectros con las sombras, porque los espectros también desarrollan su actividad en la noche y se relacionan con los terrores más antiguos del hombre: la inseguridad que provoca no disponer al máximo nuestros sentidos en mitad de la oscuridad

miércoles, 27 de abril de 2011

Ecología humana




Hace unas semanas en el instituto tuvimos una charla de "Ecología humana" un concepto que desconocía por completo y que el conocerlo me ha hecho ver las cosas desde otro punto de vista. Esta charla, que duró alrededor de dos horas nos la impartió Juan Antonio Saavedra. 
Os preguntaréis que es la ecología humana. Es una teoría sobre el Ser Humano (amor, ética, comunicación, convivencia) que implica una tecnología y un entrenamiento dirigido al desarrollo y a la transformación del Ser Humano y su Medio Ambiente. 
Esta es aplicable: pues contiene  herramientas psicológicas y emocionales
También es ética: pues enseña cómo salir de las tendencias que a todos nos amenazan, ya sea corrupción, depresión... etc.
Además integra un marco de las ciencias y propuestas espirituales-filosófico tanto como de occidente y de oriente, pero no es una pseudo-religión y tampoco es una secta.
También es ciencia, se apoya en investigaciones de las ciencias exactas, y ha creado la integración que permite hablar del desarrollo global del Ser Humano sin caer en engaños y en rigidos esquemas teóricos.
La ecología humana se mueve en una serie de axiomas esenciales:
En primer lugar el ser humano pertenece a un orden preestablecido llamado naturaleza. 
Aquello que le hace ser conforme a la naturaleza se llama Ecología humana, y la motivación de esta es la ética. Lo que hace que el ser humano funcione conforme a su naturaleza es la ecología humana, y lo que hace que el ser humano funcione conforme a la naturaleza es ecología global. 
Lo que motiva a cada Ser Humano a la preservación de su naturaleza se llama Ética Individual, lo que lo motiva a preservar la naturaleza se llama Ética Global. La Ética no puede cambiar ni tergiversar nada en la naturaleza, pero ante cualquier aberración de un individuo o de un grupo, de una u otra manera, tarde o temprano, hace que la naturaleza reimplante el orden establecido. 
Todo Ser Humano en armonía, cuida con respeto, mantener vigente la naturaleza y tiene temor de tergiversarla o traicionarla. Aunque haya cosas que no puedan ser vistas, y que no pueden ser percibidas, el Ser Humano armonizado mantiene constante su interés por des-cubrir el sentido de su existencia. Se manifieste o no, sea que esté funcionando o no, o sea que esté aberrada o suprimida, siempre está latente la Ética de todo Ser Humano. Existe y perdura como tal en su naturaleza última, aquella en la que él verdaderamente es lo que es, y que llamaremos el Sí-mismo. 
Todo Ser Humano tiene una Mente, tiene un cerebro y tiene un cuerpo, pero él es su Sí-mismo. Un Ser Humano no tiene un Sí-mismo, él es su Sí-mismo. Todo el potencial de sentir, experimentar y pensar por la vida se encuentran desde el primer momento en el Sí-mismo. Cuando alcanzan la medida adecuada para alcanzar y preservar la Supervivencia se establece lo que se llama Armonía. El Sí-mismo es la base de la armonía del Ser Humano con la Naturaleza y con el Universo. La Ecología Humana es su vía universal. La Ética es la motivación esencial. Cuando el Sí-mismo y la Armonía interactúan, el cuerpo y la Mente están congruentes, entonces todo en el Ser Humano evoluciona en una espiral ascendente.
El fin de todo ello es una relación entre lo primigenio, lo aprendido entre cada ser individual y también la mente colectiva. Y esto creará un futuro con las creencias que tengamos.