Los milagros solo ocurren si crees en ellos - Paulo Coelho

sábado, 22 de diciembre de 2012

Concierto de Malú.

 "Cuando somos jóvenes encontramos a una persona que nos cuida y nos protege por encima de todo y eso nos acaba aburriendo... y nos apetece encontrar a alguien más "malote", más "rebelde"... pero luego nos damos cuenta de que realmente no era lo que buscábamos,no queremos a alguien de esa forma, nos damos cuenta de que realmente ese amor que nos aburría era porque nos quedaba demasiado grande"

 Esas palabras que Malú dijo hoy durante su concierto y que desde el comienzo de cada una de las palabras tocó mi fibra sensible, se me erizó el vello y las lágrimas estuvieron a punto de suicidarse... Me alegraron en cierto sentido... porque me sentí en compañía de alguien, conseguí darme perdón otra vez porque no he sido el único que vivió esa experiencia... creo que desde este instante Malú se ha ganado un hueco en mi corazón.
 Te dejé escapar por mi tontería y es algo que siempre sigue en mí, sé que ya no lees nada de lo que escribo... pero de alguna manera me he vuelto a dar el perdón por haberme quedado grande tu amor.


Odio tener que contenerte en mi llanto, odio no dejar salir esto, tener tanto que volver a decirte.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Me abro al cierre, me cierro al comienzo

 "Me abro al cierre, me cierro al comienzo"
 Y es sobre esta afirmación donde ha girado mis últimos meses... de alguna manera llega el momento en el que estás dispuesto a cerrar viejos capítulos que creías que no ibas a cerrar, asumes hechos que nunca pensaste en aceptar, y es el momento en el que el libro, que está lleno de viejo polvo asfixiante, es dejado en esa estantería para que por fin, pueda quedarse allí, sin necesidad de ser leído durante mucho tiempo... y si algún día se decide retomar los recuerdos de aquellas páginas será para sonreír porque fue, es y será parte nuestra.
 Pero, aunque el libro antiguo esté descansando en las estanterías de madera de olvido, algo en mí sigue cerrando las páginas de otros nuevos libros. Y es precisamente, porque empezar nuevos libros requiere mayor esfuerzo que cerrar el viejo. Aún así, avanzas y vas cogiendo día a día la fuerza para abrir otro libro, sin necesidad de comparar con la anterior lectura, son dos mundos diferentes  y no requiere comparación. Aunque, desgraciadamente, dejas el libro porque su lectura no aporta el sentimiento que sabes, y exiges, que debe tener...

domingo, 25 de noviembre de 2012

Razón...

 Hace demasiado que no me pongo a escribir en serio, tanto en el blog como en el libro que estoy preparando. La razón de esta desaparición es sencilla, no logro coger la motivación que necesito para ello. 
 Todos pasamos por una etapa en la que tratas asimilar diversas cuestión, aceptar como se han desarrollado las cosas y a dejar marchar parte de los que nos deja atascados. En ese momento me encuentro yo, asimilando, y aceptando las cosas. Y es que no me motiva nada el escribir porque ya no le encuentro sentido, antes dirigía todo a la persona que me servía de inspiración, y ahora... sencillamente no está. 
 Ese momento es decisivo, o al menos para mí lo es, porque parte de mis planes de futuro se han visto totalmente torcidos, o quizás no torcidos, pero son ahora una mayor incógnita...
 Sencillamente, no me encuentro con la necesidad de contar nada, o de socializar. Solo necesito asimilar todo esto.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Transformación

 No había forma de cortar aquel dolor que sentía en su pecho, daba tumbos por aquellas calles heladas donde la nieve se amontonaba en el suelo. Lloraba y sollozaba, chocaba contra las paredes, las farolas de aquel lugar. Pronto llegó a un callejón que no tenía salida y se dejó caer en la nieve rendido. Sentía como el hielo comenzaba a quemar su piel pero aquella sensación no era lo suficiente molesta como para hacerle levantar.
 Fracaso. Derrota. Lástima. Rabia. Odio. Todo aquello lo acosaba y no lo dejaba siquiera respirar. Se retorció en el suelo, y gritó hasta quedarse sin voz. El grito atrajo a un joven que preocupado se acercó para comprobar el estado de aquel hombre que gemía. 
- ¿Está bien?- preguntó el joven con miedo en la voz.
- Largo.
- Hay un ambulatorio cerca, puedo acompañarlo.
- Largo.
 Derek, que así se llamaba el joven se acercó más al hombre del suelo. Intentó levantarlo pero el peso de aquel hombre era demasiado para él. Además, los movimientos bruscos que estaba haciendo no eran de gran ayuda.
- Vete, no me hagas hacerte daño.
- ¿Qué? No diga eso, necesita ayuda.
 Fue entonces cuando Erik, se levantó, agarró al muchacho y con gran fuerza lo estampó contra la pared. Lo agarró del pelo y lo levantó una vez más. Golpeó su cara, una y otra vez hasta que la sangre brotaba de ella. Pero aquello no era suficiente, aquello iba a ser el principio de todo. Siguió golpeando el rostro de Derek hasta que salpicó por última vez. Le gustaba la sensación de estar impregnado en aquella sangre tibia, era algo que le reconfortaba. Miró al chico desfigurado, pero ni lástima sintió, "el se lo ha buscado" pensó y comenzó a caminar dejando el lugar del asesinato. 
 Mientras se alejaba escuchó una voz dentro de su cabeza. 
-"Haz lo que te digo y podrás crear más caos del que puedes imaginar, vuelve y bebe del muchacho. Solo una gota bastará para que seamos uno"
 Sin pensarlo volvió al callejón donde estaba todo salpicado de sangre, su ropa también estaba totalmente impregnada pero había decidido beber directamente de él. Agarró su brazo inerte y mordió sintiendo la sangre en sus labios. 
 Algo entró en él. No sabía el qué, pero lo sentía en su alma, quebrándola, acomodándose en su cuerpo. Pero también su cuerpo cambiaba, sentía como los huesos se rompían y a la vez ardían, su rostro comenzó a desfigurarse, sus piernas y brazos se hicieron más largos deformándose los dedos... su espalda escocía y sentía como algo salía de ellas rompiendo la piel. Dos enormes alas brotaban de él, dos alas totalmente cubiertas de sangre, sin plumas, solo hechas de piel.
-"Lo prometido es deuda, ahora seremos uno. Lo único que hago es hacer que tu mal sea reflejado en tu cuerpo, nada podrá contigo y volverás a matar. Olvida tu humanidad porque ella ha muerto. Saluda a la verdadera naturaleza de la raza humana, saluda a el mal que habita en ti".

sábado, 20 de octubre de 2012

Luminoso.

 Era un extraño en las calles de aquella ciudad pero a pesar de todo eso no dejaba que mi aventura se retrasara. Comencé a mirar las diferentes calles que había en mi alrededor y a lo lejos pude observar lo que a mis ojos era una torre de un campanario. Por una vez después de mucho tiempo me sentía feliz, completo, tenía ante mí lo desconocido y aquella forma de viajar era la que más me gustaba. Las calles de aquel casco antiguo eran muy similares y todo me recordaba a un laberinto, pero gracias a la intuición pude llegar al lugar acordado, debajo de aquel reloj.
 Había conocido mucha gente en los últimos años, pero nadie, irradiaba aquella luz como aquel ser luminoso. De alguna manera sentía que aquella luz podía alejar parte de las tinieblas que me asolaban, pero sobretodo, sería mi espíritu quien gozase todo aquel ser de luz. En ocasiones, sentimos la sensación de que una persona es muy cercana a nosotros en cuestión de días, pero dentro de nosotros algo nos indica que esa relación tiene muchos años y era exactamente esa sensación la que sentí al verlo. 
 Estaba delante mía, con una respiración acompasada a la mía, sus ojos iluminando cada rincón de mi alma, su sonrisa alegrando cada parte de mi cuerpo, y las horas parecían no pasar. La única luz que había en aquel momento eran unos pequeños rayos de Sol que conseguían filtrarse en aquella habitación, la penumbra, era entonces, nuestra anfitriona. Las caricias venían, y no había necesidad de más, porque aquellas caricias eran tan puras como el alma de aquel ser. Caricias que cerraban viejas heridas tras su paso, demostrando que nuestro corazón puede sanar cualquier cosa que se proponga. Cada parte mía se acurrucaba en cada toque, aquello hacía que la fatiga que había sentido durante años pareciesen solo días. Aquellos gestos de cariño eran como palabras que nunca son dichas, palabras que te llevan a casa bajo sus brazos, caricias que quedaron en mi alma.
 Caricias que lograban enseñar la importancia del corazón, del alma, del universo, miradas que revelaban parte del ser que todo lo conoce, silencios donde se escuchaban las palabras de  los ángeles. Lograban olvidar la pena porque de alguna manera ambos aprendíamos. 
 Mi lección era que aún me quedaba por recorrer, mi corazón aún estaba por sanar, pero que a pesar de la fatiga podía ser capaz de enseñar lo que en algún momento había aprendido.
 Su lección, a veces el universo conspiraba para que nosotros aprendiéramos las lecciones de las mejores formas, aquella, donde dos corazones hablaban sin necesidad de ninguna otra forma de contacto.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Odio


La isla no estaba tan mal... no... al menos cuando tú estabas aún en ella. Es algo que descubrí hace poco. 
De hecho, esta isla era el mayor de los paraísos contigo, adoraba ir a la montaña contigo y perdernos por lugares con tanta niebla que le habían la competencia a Silent Hill, nadar en el amplio mar que nos rodeaba y recibir los besos salados que en él me dabas, pasear por los parques que sol
íamos frecuentar... esto era mi cielo prometido...
Pero te marchaste fuera de ella, y todo comenzó a arder. Me obsesioné con las alas y con las aventuras en el mundo... me obsesioné con llegar e imitarte... me obsesioné tanto que acabé odiando esto con toda mi alma.
Lo odio, es más, no soporto pasear por estas calles porque me recuerdan que yo no he podido volar, me recuerdan que en algún momento tu agarrabas mi mano por ellas, me muestran recuerdos que me hacen enfermar.

viernes, 5 de octubre de 2012

Nocturna asalta

 Hace dos noches volviste a estar presente. Hace mucho que tus heridas ya no me duelen, ni siquiera las siento frescas como hace unos meses, al contrario parecían que, por fin, habían sanado. Pero de alguna forma todo salió de mí, en cuestión de segundos los recuerdos me atacaron por todos los costados haciéndome llorar como en meses no había hecho.
 Sonaba nuestra canción en ese instante, y de repente, todas las entradas del diario aparecieron en mi cabeza golpeándome con los sentimientos que albergaban cada una de aquellas páginas. Desde que te lo leí no fui capaz de volver abrir el documento, es más lo mantenía oculto en el pc para evitar caer en él y volver a sangrar, pero volviste a cobrar forma con aquel dolor que no sentía en meses.
 Volví a ver tu fotografía, la nueva que pusiste de avatar y aunque como siempre te ves perfecto tus ojos, aunque lejanos, muestran lo mismo que pude apreciar, cansancio. No sé como está y solo puedo suponer por las fotos que cambias tu estado, pero es lo mejor. 
 La distancia ayuda a sanar aunque en ocasiones ataque la nostalgia como aquella noche.
 Sigo diciéndolo, te echo de menos, muchas veces no puedo evitar pensar como estarás, pero eso nunca me para. Me da el impulso suficiente para poder seguir delante. Ese llanto que volvió era lo que necesitaba para poder expresar el bloqueo que tenía al escribir. Gracias a ese ataque repentino, pude escribir dos entradas que pasé por alto, creo que ese llanto me dió el impulso para por fin acabarlo y enviarlo a editoriales para conseguir que mi amor por ti sea impreso.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Guerrera de la luna

 El ruido de sus pasos era lo único que se escuchaba en aquellas calles de Toledo. La luna aquella noche estaba llena y iluminaba el camino permitiéndole ir sin ninguna otra luz. Diana, ese era su nombre, y el encargo de aquella noche era algo fuera de lo común, era invocar a la mísmisima Madre. Vestía una gran toga con capucha que estaba bordada con hilos rúnicos que la volvían más rígida que una cota de malla y  era adornada con runas que le otorgaban protección y buena suerte, y en su cintura colgaba una hoz encantada que utilizaba como arma en última instancia.
 En unos minutos llegó al lugar apropiado, comprobó que nadie la había seguido y entró en aquella casa que había sido elegida. Con calma subió las escaleras y accedió a una gran habitación que estaba completamente vacía. Comenzó a preparar todo para el ritual, colocó las velas en de forma que hiciera un pentáculo, y trazó con una mezcla de hierbas unas líneas que le dieron forma a aquella figura. Chascó los dedos y las velas se encendieron llenando el lugar con una fragancia dulce. Caminó hacia la ventana y corrió la cortina dejando que un haz de luz lunar entrase de manera que inciedese sobre el pentáculo.
 Todo estaba listo, ya era momento de despertar a la Madre. Cerró sus ojos y comenzó con sus rezos:
 Madre que nos protejes en la noche,
 madre que tu amor nos trajo al mundo,
 madre que en el agua te encontramos,
madre que de ti amamos,
 madre, señora, reina y diosa,
 responde mi llamada,
 yo tu hija te convoco,
madre que nos protejes en la noche,
madre que tu amor nos trajo al mundo,
madre que en el agua te encontramos,
madre que de ti amamos,
madre, señora, reina y diosa,
yo tu hija te convoco.
 Las velas de pronto se apagaron, y la cortina cubrió la ventana. El ambiente se cargó y la fragancia dulce se esfumó. Todo quedó a oscuras y lo único que se escuchaba era su respiración. Poco a poco, Diana se tranquilizó y esperó la aparición de la Madre. De pronto algo la golpeó en la nuca y perdió el sentido. 

-

 Se encontraba en una habitación repleta de objetos, todos ellos tirados en el suelo pero todos ellos con brillo propio. Se incorporó y observó donde se encontraba, repasó rápidamente las palabras de cada conjuro que conocía y agarró la empuñadura de su hoz. Fue entonces cuando apareció, delante suya, la Madre. Era como la describían, mirada furiosa pero serena, un largo cabello oscuro, una tez nívea y unos labios de color rojo carmesí. No vestía ropa alguna y podía ver su sexo. Allí, frente a ella, esperaba pacientemente. Diana se acercó a ella, y, sin miedo, la abrazó. Sintió como la paz la embargaba, como la ternura cerraba todas sus heridas, físicas y mentales, comenzando a llorar.
 - Madre, esta era mi prueba, conseguir llegar a ti.-sollozó Diana.
 - Y como todas las hermanas de la luna, lo has logrado. Ahora tienes mi bendición y mi marca en tu frente. Eres una guerrera que seguirá los pasos de sus hermanas. Tu primera misión como una guerrera será asesinar al regente de la ciudad. Consíguelo y serás eterna, como yo.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Redención

 Se arrodilló frente al coloso. Cerró los ojos y dejó que terminase con su sufrimiento, pero por mucho que pasaran los minutos este no hacía nada. Lo miró fijamente, y observó la mirada de aquella enorme criatura, una mirada que contenía toda la magia que daba vida a aquel ser. No se movía, permanecía inmutable mirándolo como intentando mostrar alguna clase de señal.
 Pasaban los minutos y no conseguía que se moviese, se levantó y comenzó a acercarse al ser. Solo se escuchaba el tintineo de sus espadas y su pesada respiración. Fue entonces cuando todo se volvió negro.
 Cayó pesadamente al suelo y no existía ninguna luz en todo el lugar. Se levantó y pudo comprobar que el sonido tampoco existía en aquel oscuro paraje. 
-¿Qué es lo que quieres?-se escuchó
-Acaba conmigo, servirte por redención.
-¿Redención?
-Sí, por favor, termina con esto. Seré tu más fiel servidor.

martes, 18 de septiembre de 2012

Metro

 Despertó bañado en sudor, el calor en aquella ciudad era realmente agobiante. Ni siquiera el ventilador que tenía puesto al pie de su cama conseguía hacer que se sintiera más fresco. Movió la mano por la cama buscando la mesilla de noche y tocó el cuerpo de su novio, suspiró y agarró su móvil.  
 Dió un pequeño suspiro y se levantó para ducharse. Sintió como el agua caía por su cuerpo, pero también sentía que aquel momento era el único momento donde la paz le embargaba, de alguna forma u otra aquello le desconectaba del infierno que iba atravesando.
 Ya duchado comenzó a hacer el desayuno, y fue cuando volvió a recordar. La nostalgia lo invadió, recordó aquellas mañanas donde preparaba el desayuno para su otra parte después de una larga noche de caricias. Suspiró de nuevo, desayunó y salió de su casa.
 Últimamente el metro se volvía cargante, y muy pesado... sobretodo cuando aquellos recuerdos le invadían. Parecía tan lejos aquel mes de junio y sólo habían pasado tres meses de aquello. Se sentía agotado, parecía que todo le pesaba y poco a poco sentía que iba perdiendo el brillo en sus ojos. Nada le apetecía y todo era una eterna cuesta arriba.
 Nadie era consciente de lo que le devoraba por dentro, encarcelado en su realidad como un esclavo, siendo un héroe aunque nadie se diera cuenta de ello. Fue en ese momento cuando sonó su móvil.
 "Te echo de menos, al menos dime que estás bien" era lo que ponía en aquel mensaje. Aguantó la tentación para escribir, si lo hacía... condenaba a todo por lo que luchaba. Suponía renunciar a su amor pero por ser un buen hijo. Quiso contestar pero no pudo hacerlo.
 "Acabo de tatuarme aquello que te prometí, ojalá hubieras estado conmigo en ese momento, y que lo compartiéramos en nuestra piel... pero ahora puedo decirte feliz cumpleaños. Ya ves que incluso ahora, te llevo en mi propia piel" Justo con ese segundo mensaje llegó una fotografía. Tembló, incluso una lágrima le hizo estremecerse. Estaba loco, lo había hecho a pesar de todo lo que había ocurrido... quería verlo, tocarlo, quería llevarlo también, al fin y al cabo era él quien había tenido la idea. Pero, sobretodo, se dio cuenta de que hablaba enserio cuando prometió rescatarlo.
 Salió del vagón del tren y comenzó a caminar hacia de la salida del metro, fue entonces cuando se le ocurrió. Tomó una foto de su cara al lado de aquel fotomatón y la puso en su avatar.  Se notaba su cansancio, su pesar, su tristeza pero de alguna forma era la respuesta que podía dar. Una cara que reflejaba que aún esperaba ser salvado, que aquellas promesas que le hicieron seguían siendo esperanzas de que aquello pasaría.
 Esperaba que aquello fuera una respuesta. Una respuesta que reflejara que lo extrañaba, que lo esperaba y que todas las esperanzas estaban en él.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Manual

 Un guerrero de la luz nunca tiene prisa.
  El tiempo trabaja en su favor; él aprende a dominar la impaciencia y evita gestos impensados. 
 Caminando despacio, nota la firmeza de sus pasos. Sabe que participa de un momento decisivo en la historia de la humanidad, y necesita cambiarse a sí mismo antes de transformar el mundo. Por eso recuerda las palabras de Lanza del Vasto: "Una revolución necesita tiempo para instalarse."
 Un guerrero nunca coge el fruto cuando aún está verde.



Paulo Coelho
Manual del Guerrero de la Luz.

miércoles, 29 de agosto de 2012

...miss you

De todas las canciones que puedo escuchar es esta la que me destroza. Son demasiados los recuerdos que vienen a la cabeza escuchando este tema que sin duda me marcó. 
Recuerdo aquella tarde en la que estaba en Madrid, nosotros comenzábamos nuestra relación y aún no habíamos disfrutado de nuestra presencia como novios formales. Recuerdo las tardes de llamadas escuchando tu voz, los nervios que sentía esperando que aquel teléfono sonase por el poder escuchar una vez más tu voz. 
Recuerdo cuando en medio de una conversación me dijiste "Alo, te quiero. Escucha esta canción. Nací para decirte te quiero". Y desde entonces esta canción se convirtió en nuestra canción, en nuestro todo, en nuestra promesa de querernos... 
Recuerdo cuando nos escapamos al sur, y te la canté. Recuerdo el temblor de tu cuerpo al oír el primer acorde de la canción, tus lágrimas cuando comencé a cantartela, a darle sentido a aquellas palabras... a decirte que yo también había nacido para decirte te quiero. Y a pesar de todo, aún sigues en mí. Sigues en cada rincón de mi cuerpo, mi alma y mi corazón. Has desaparecido y esto cuesta más de lo que parece. Llegar a ti es el mayor de los infiernos... te has marchado y no voy conseguir traerte... Me faltas... te extraño y me faltas... Mi barbarroja. Mi cropatita.


jueves, 16 de agosto de 2012

 Fue tu cumpleaños y para mí fue el peor día. Saber que mi regalo no estará contigo en tu piel... es algo que me asola. Cada paso que doy intenta dirigirse a un ciudad donde quiero ser feliz... pero, no puedo evitar echarte de menos a diario. Desearía que no fuese así pero lo hago. No quiero que salgas de mí, quiero sanar y seguir sintiendo cuanto siento porque nunca me abandonarás... 
 Estoy en un bloqueo y ya no sé que podré escribir... esto es más duro de lo que parecía.

viernes, 10 de agosto de 2012

Fuegos artificiales

 Y en cada centella artificial nos vi reflejados en ellas. Cada fuego era una imagen clara y concisa de quienes somos, y quiénes éramos. Podía sentir como su belleza era comparada a la belleza de lo que conseguíamos crear cada vez que nos encontrábamos. Cada fuego era un beso, una caricia externa, una interna, un abrazo, un roce, una respiración precipitada, una mirada, una sonrisa, un latido, una risa, una palabra. 
 Cada estallido me envolvía en éxtasis de armonía, paz, y amor. Nosotros éramos esos fuegos artificiales, podía ver como cada uno nos pertenecía. Nuestro mundo, nuestro universo. Algo bello que reflejaba sin duda, la grandeza de lo que fue nuestro.

jueves, 9 de agosto de 2012

Ohana

Todo lo reduzco a esa palabra. Ohana. 
Ser Ohana... tener una Ohana...

lunes, 6 de agosto de 2012

Las Sirenas

 Las sirenas son monstruos del mar con un enorme poder de seducción. La versión más extendida sobre su aspecto físico las representa como seres híbridos, mitad mujer y mitad pez, y su canto es un maravilloso hechizo que consigue hacer que los marineros pierdan la cordura, que llegan incluso a tirarse por la borda del barco con tal de estar con ellas. A veces, atraen a los barcos hasta arrecifes, los precipitan con las rocas y, tras el naufragio  devoran a la tripulación.
 Actualmente la imagen de la sirena es la que aparece en un famoso bestiario "De Monstris", del siglo VI, y es así como los hemos representado desde entonces. Si cierras ahora los ojos, y piensas en sirena, seguramente verás una mujer desnuda de cintura para arriba, tremendamente hermosa y con rubios cabellos cubriéndole los pechos. Estará sentada en una roca, mirando a un navío y en vez de piernas tendrá una enorme cola de pez que se hunde en el agua. Así es como las conocemos, pero en la época clásica los griegos las representaban de otra manera. Eran aves marinas con cabeza y torso de mujer, y vivían en una isla situada en el sur de Italia. Eran hijas de un dios marino, Forcis y representaban los mayores peligros con los que podían toparse los marineros. Pero, existen muchos mitos que nos hablan de como héroes conseguían sobrevivir a su embrujo.
 Se cuenta que Orfeo salvó a los argonautas que buscaban el Vellocino de Oro con la música de su lira, que neutralizó los cantos de las sirenas y rompió el hechizo de sus voces. Algo parecido ocurrió con Ulises, aunque en esta ocasión fue Circe, la hechicera, la que le aconsejó sobre el modo de librarse de estas criaturas. Ulises ordenó que lo atasen al mástil de su navío para poder escuchar las voces de las sirenas, así evitar arrojarse a as profundidas, y que su tripulación usara tapones de los odios. Estas serán as primeras mujeres fatales en la literatura universal. Ovidio, en sus Metamorfosis, también habla de las sirenas aladas, aportando una curiosa explicación: las sirenas eran compañeras de Perséfone, la esposa de Hades, el dios del inframundo, y las alas les sirven para buscar en el mar a su amiga después del rapto de su esposo.
 En el ámbito cristiano, las sirenas simbolizan la duplicidad de la naturaleza humana, en la que conviven el bien y el mar, lo humano y lo monstruoso, la vida llena de alegrías pero también de pesares.
 Este motivo dramático fue maravillosamente recogido por Andersen en su cuento La Sirenita, en el que la protagonista tiene un final despechado al no poder hacer realidad su sueño de convertirse en la esposa del príncipe. En esta historia de amor desgraciado, la protagonista siente fascinación por el mundo de los hombres y por la vida inmortal que les espera después de la muerte. Las sirenas viven un promedio de 300 años, pero cuando mueren se convierten en espuma y sólo quedan de ellas el recuerdo. La Sirenita se enamora de un príncipe al que salva de un naufragio y quiere conquistarlo. Entonces, pacta con la bruja del mar, que le proporciona unas piernas a cambio de su voz, Así, con forma de mujer, pero muda, trata de enamorar del príncipe, que sin embargo está fascinado  por la sirena que le salvó la vida sin reconocerla en esa muchacha muda por la que siente cariño, pero no amor. Al final, el príncipe se casa con la hija de un rey vecino y en ese mismo momento la Sirenita se transforma en espuma de mar.
 ¿Sabías que si vas de turista a la ciudad de Copenhague podrás contemplar a la entrada del puerto la mundialmente conocida estatua de la Sirenita?
 ¿Sabías que en pueblos costeros del norte de España se cree en la existencia de las Sirenas que habitan en las aguas del mar Cantábrico? Gonzalo Torrente Ballester escribió un relato corto llamado "El cuento de una sirena".
 ¿Y sabías que la factoría Disney en 1989 realizó la versión de dibujos animados basada en la historia de Andersen pero con final feliz?

domingo, 5 de agosto de 2012

Summoning

 Mis ojos estaban cerrados y mi respiración era tranquila y pausada. Encendí la vela y comencé a  moverla dejando que la cera cayese en el suelo dibujando un pentáculo. Repetí el proceso siete veces asegurándome que no hubiese ninguna parte abierta. Volví a coger aire y apagué la vela con mis dedos. Sentí por unos instantes el calor de la llama en mis dedos y saqué de mi faltriquera una pequeña daga de plata oxidada. 
 Me situé en el centro del pentáculo de tal manera que todas las líneas salieran de mi cuerpo. Me concentré y dejé que el ambiente se cargara de energía. Levanté mi mano dejando la palma mirando al cielo, y con la mano izquierda acerqué la daga a esta. Cogí aire y corté con ella. Sentí la plata fría en mi mano, pero seguí cortando para que la sangre fluyera por esa herida. Cerré mi mano, y apreté la herida dejando caer la sangre por las líneas del pentáculo.
- Bebe a través de mí ángel negro, señor lo oscuro. Príncipe del dolor y del horror. Que mi sangre sea tu sangre, que tu suerte sea mi suerte, que mi luz sea tu oscuridad, que dentro de mi pecho tu amor lata. Cuida de mí, yo tu siervo. Soy tuyo, mi alma te pertenece. 
 Sentí como algo aprisionaba mi pecho, poco a poco ascendía la presión situándose en mi cuello. El aire comenzó a faltar y deseé que aquello terminara de una vez. Pero no fue así, algo me lanzó fuera de la estrella, golpeándome contra la pared. Volví a abrir los ojos después del enorme estruendo del golpe y lo ví. Allí, mirándome con pena y asco. Había respondido a mi invocación, pero parecía que esta vez no tendría la suerte necesaria. 
-¿Para qué me has convocado?
-Quiero formar parte de ti.
-¿Formar parte de mí? Ni siquiera tienes una luz que pueda devorar.
-¡Sí tengo!-grité.
-Me eres inservible.
-¡¡Llévate mi alma pues!!
-Tampoco es tuya, no puedo llevarla. Eres un desperdicio, ni siquiera a mí me puedes servir.
-¿Y por qué has respondido a mi invocación? 
-Ver gente con dolor me divierte.

viernes, 3 de agosto de 2012

Miss you

Acabo de darme cuenta de que mes es este. Agosto. Tu cumpleaños. Otro cumpleaños lejos de mí. Otro cumpleaños mudo. Me acabo de acordar cuando adelante mi viaje de regreso para estar por tu cumpleaños. La sorpresa de aparecer tras tuya en San Telmo. Tampoco lo hice tan mal, ¿verdad?. Quiero decir nunca fui el perfecto novio. Pero tampoco el peor ¿no? A veces me asustaba por todo lo que sentía. Era un crío con el hombre perfecto. ¿Qué viste en mí? Nunca había tenido una relación como la que tuvimos... fuiste mi primer amor... Y tuve que fastidiarla. ¿No? No sabes cuánto desearía volver a Diciembre. Donde todo se desvió. Donde lo estropeé todo. Lo siento tanto. Y ahora condenados. Ahora... es demasiado tarde para estar juntos. Nunca nos acompañan las circunstancias. Llegué tarde. Y te perdí. Quizás nos pertenecen los corazones. Pero, otro es dueño de tu vida. Lo siento. Lo siento. Lo siento. Quizás lo único que nos queda son los viajes a tu lado. Pero, sobretodo Numerouno. Esa canción es todo cuanto pienso. Todo cuánto creo. Esa canción es mi historia. Esa canción es mi vida. Como tú. Es una forma de viajar a los recuerdos. Sentirte a mi lado a pesar de todo. Aire fresco en los pulmones. Quizás, después de todo, el universo conspire por nosotros.

jueves, 2 de agosto de 2012

...

 Y como siempre ocurre, la duda es ahora mi consejera y no deja de susurrarme al oído innumerables ideas que simplemente no son ciertas pero que me hacen caer una y otra vez.
 ¿Tan fácil es no contestar? ¿No sabías como escapar de la situación que vivíamos y has aprovechado esta situación? ¿Soy tan fácil de olvidar? ¿Acaso solo me dí cuenta de que lo peor aún está por venir? ¿Has creído alguna vez en mí? ¿Qué es de ti?...
 A veces, me da la sensación de que no soy nada. Esa absurda sensación de ser un par de polvos, un entretenimiento de días que al ver que yo iba enserio buscaste la salida más fácil.
 Y aunque no es cierto, aunque sé que no es verdad... las cosas no son fáciles, nunca. No sabes cuanto te quiero.

martes, 31 de julio de 2012

Creepy doll

 No recuerdo exactamente que había ocurrido o como había llegado a aquella sala donde me encontraba. Las paredes estaban recubiertas de humedad, los muebles destartalados y el ambiente estaba repleto de polvo acumulado a lo largo de los años. No había más, excepto un pequeño muñeco cuidadosamente colocado sobre una silla que parecía intacta. 
 Recuerdo los vidriosos ojos de aquel muñeco, vacíos, carentes de alma, y algo en él me hacía recordar. Era extraño, ¿qué hacía aquello en ese lugar?¿por qué estaba yo en aquella habitación?. 
 Seguí explorando con la mirada cada rincón del cuarto, y al volver a dirigir la mirada a aquella silla el muñeco había desaparecido. El sobresalto hizo que chocase contra un viejo armario que se quebró estrepitosamente. Mi corazón latía con gran velocidad, no dejaba de ver sombras donde no las había y una risa inocente comenzó a sonar por toda la habitación.
 Comenzaba a perder el juicio, chocaba con todos los muebles levantando una gran humareda de polvo que poco a poco me asfixiaba. La mezcla entre el olor de la humedad y la gran carga de ácaros que me atacaban hicieron que la desesperación tomase forma.
 Fue, entonces, cuando lo volví a ver. Sonriendo, en la silla, aquel muñeco que había visto minutos anteriores. Y sabía quien era, sabía a quien representaba, me acerqué a él como pude y fue entonces cuando lo vi.
 Aquel escalofriante muñeco era yo. La etiqueta que tenía en su piel era la prueba de ello. No sé como, pero me estaba transformando en aquel muñeco inerte, frío y sin alma en el interior.
 Dios, me esta comiendo ansiedad

sábado, 28 de julio de 2012

Diálogo, nuevo relato.

- Me encanta haberte conocido -susurró mirándome a los ojos.
-Yo también -contesté.
- Es increíble todo esto, ¿verdad?-preguntó.
- Sí, no lo esperaba -susurré.
- Eres increíble, y no me contestes tu también. Lo digo enserio, jamás pensaba conocerte de tal manera, siempre has sido un chico que he visto pasar. Nunca me había planteado conocerte ni nada, y ahora estás aquí, conmigo. En este sitio tan romántico, me encanta, es perfecto.
- No sé que decirte, pero gracias por el sitio y el momento.
- Si quieres decirme algo, dime que me quieres. Te quiero -dijo robándome un beso.
-... -el silencio que se formó dejó ver la incomodidad en el momento.
-¿Por qué no me dices lo mismo?
-Porque para mí esa palabra es muy grande.
-¿Qué?¿A qué te refieres?
- Que no digo esa palabra sin sentirla.
- Gracias.
- No te ofendas, es la verdad. Puede que sea bonito y esté surgiendo algo. Pero yo no siento eso.
-¿Y qué soy?¿Un puto parche?¿Entretenimiento?¿No decías que era de siempre tu amor platónico?
- No tiene que ver.
- ¿Entonces?¿Qué soy?
- Alguien maravilloso, pero lo siento. 
- El problema es que no lo sientes, yo pensaba que sí.
- Es demasiado temprano para sentir.
- ¿Cuánto llevamos viéndonos?
- Cerca de dos meses, pero sigue sin ser suficiente.
- ¿Y todo lo que hice no sirvió de nada?
- Sí, me has demostrado mucho. Pero eso no hace querer a nadie. Es el corazón quien elige querer.
- No me vengas con esas tonterías tuyas.
- Para ti pueden serlas, para mí es algo importante. Si quieres irte, puedes hacerlo. Pero no me gustaría.
- No me iré, conseguiré que me quieras-susurró besándome.
- Eso no lo dudo, pero necesito remiendo...¿recuerdas?-contesté.
- ¿Dónde está el hilo? Ya lo hago yo.
- Gracias -dije mirándolo a los ojos.
- No las des, gracias por ser honesto conmigo esta noche. Conseguiré que en esos ojos brille de nuevo una luz. Y esta vez será por mí.

jueves, 26 de julio de 2012

Batalla

 El rumbo que seguían mis pasos era incierto, dejaba que fueran las calles las que me llamaran. Todo estaba en paz, lo único que se podía escuchar eran mis pasos, pero dentro de mí cielo e infierno combatían con todas las jerarquías celestiales y demoníacas. Una lucha que nunca era ganada por la corte celeste.
 Pero, aunque dicha confrontación ocurría dentro de mí, en mi pecho seguía latiendo con cuidado el corazón. Protegiendo en una burbuja tu imagen, guardándola dentro de la cámara más preciada de la fortaleza que era bombardeada por demonios cargados de espadas, lanzas y ballestas. Mis defensores, guiados por la esperanza encarnada combatían ferozmente contra ellos, esquivando disparos directos a las alas, estocadas mortales y evitando ser ensartados por las lanzas malditas.
 Ningún bando decidía nada, y yo simplemente podía ser un espectador.

martes, 24 de julio de 2012

Carta

 Ayer fue un día extraño. La noche la pasé drogado con mi medicación para el insomnio y cuando por fin pude conciliar el sueño y reunirme en morfeo... soñé que recibía una paliza. Mi subconsciente sigue recordándome todo el mal que he podido causar.
 La cuestión es que después de ese sueño, comencé a pensar en las cosas que tengo que hacer, en conversaciones que mantuve este fin de semana que me abrieron los ojos. Soy seguidor de la frase "si no arriesgas, no ganas", "nada te viene regalado, lo que merece la pena requiere una lucha" y siendo sinceros tampoco he hecho mucho como para ganar lo que realmente me está deparado. La cuestión es que tomé la decisión, si este año soy becado... según termine mis prácticas empacaré todas mis cosas y partiré de mi ansiada ciudad, Barcelona. Y será el paso necesario para poder cambiar toda mi situación.
 Después de esta decisión, y de ponerme una fecha... seguí meditando sobretodo lo acontecido... y creo que ya soy capaz de decirte "hasta luego". Creo, aunque me quiebre escribiendo esto que debe ser el momento para esas palabras. Las circunstancias son complicadas y no espero que nada cambie, prefiero poder dejarte marchar hasta que la fecha de mi partida llegue. Y es entonces cuando te encontraré, porque sabes que siempre voy a encontrarte. Es el Universo quien nos guía a través del corazón. Y es lo que me permitirá volver a encontrarte.
 No sé como estás, ni que está ocurriendo. Si la cosa se ha calmado o ha empeorado y es una verdadera tortura, sólo espero que estés bien y que a pesar de las dificultades puedas ser capaz de mantener tu sonrisa intacta. 
 Intento ser fuerte, y de momento contengo las lágrimas. Ahora, ayer... he sido lo suficientemente fuerte como para no dejar que caiga más llanto, esta vez tengo que ser fuerte. Pero es duro, después de todo, estoy asustado. 
 Asustado de que me olvides, y no quieras volver a ver mi cara. Asustado a perder cada una de las fronteras que he tenido que conquistar de tu corazón... después de tanta lucha. Asustado porque veas que yo no soy lo que esperas. Pero otra cosa no puedo hacer, si algún día me olvidas me contentará saber que eres feliz.
 Porque prefiero renunciar a mi felicidad por la tuya, me parece un regalo que sean tus sueños los que se cumplan. Eres cuanto amo en esta vida, y sabiendo que eres feliz me basta para seguir caminando.
 Aún así, después de tanta cavilación subí a mi azotea como hago de costumbre. Prometiste llamar para contarme tu estado de ánimo, tu situación, tu dolor pero como ya me acostumbré, esa llamada jamás llegó. Lo entiendo, no juzgo. 
 La cuestión es que me pidió mi madre subir la ropa al cuarto de la azotea por lo que volvía a bajar, saqué a Rex y volví a subir... y al introducir la llave en el cerrojo comenzó a sonar "Numerouno" en el móvil. Pensé "que casualidad", pero sé que no lo es. Perfectamente soy consciente que en el modo de reproducción aleatorio es difícil que suene una canción específica, y mucho más con toda la música que tengo en la tarjeta SD. 
 Esa canción, sonando de nuevo mientras entraba a dejar la ropa. Ese cuarto donde pude sentirte por última vez, justamente, siendo nuestra banda sonora dicha canción.
 No, casualidad, no. Era una señal, alta y clara. Una señal de que todo irá bien, de que no era necesaria la llamada. Una señal que a pesar todo, estás bien.
 Después de eso, me tumbé en la cama y pude dormir 7 horas sin necesidad de pastillas. Me dió la calma que necesitaba en ese día. Necesitaba de nuevo las señales en mi vida.

 Te extraño, lindura. Mi príncipe Barbaroja. 
 Estaremos bien, tarde o temprano.
 Iré a salvarte como prometí.
 Es un hecho, ya tengo la fecha.
 Cuídate mucho, y no dejes de sonreír. 

Alonso.

PD:No sé por qué te elegí, ni qué somos o a dónde vamos. Sólo sé que mientras estés cerca, no dejaré de sujetar tu mano.

lunes, 23 de julio de 2012

 Ya está bien, arriesgaré llegada la fecha. No hay más victimismo.

Lo siento, lo siento.

 Y nunca pretendí esto, no sé siquiera si conocerás la existencia de este blog, pero nunca lo he pretendido. Nunca. Te envidio a diario y nunca lo digo, tienes contigo a la mejor persona que jamás conocí, pero sobretodo la persona por la cual mi corazón sigue latiendo a diario. 
 Tienes todo cuanto quiero en esta vida, tú, entre tantos ser humanos tienes todo a cuanto aspiro, no sabes cuanto daría por verlo despertar cada mañana, poder cocinarle, ver una película sentados en el sofá, hablar de infinidad de temas con calma mientras bebemos algo, poder hacer el amor siempre que el corazón lo pidiese... poder mirar esos ojos que son y han sido mi condena. 
 Lo siento mucho, no tengo excusa para la intromisión que hice en tu vida, ni en la de él. Lo siento de veras, pero todos mis actos han sido guiados por lo que siento en el pecho, y créeme cuando hablo de que en mi conciencia pesa cada día más todo esto. No entiendo como lo sigo haciendo a día de hoy, pero lo sigo haciendo porque estás con lo que más amo en esta puta vida.
 No es justo, lo sé y vuelvo a disculparme pero... no puedo alejarme.
 Aprendí a amar, y tuve mi ocasión antes, pero... no puedo hacer nada. Aprendí a que cuando amas una persona mueves universo y mundo por llegar a su lado, cualquier sacrificio merece la pena, sólo, por poderle ver feliz. Su felicidad se convierte en el centro de tu mundo y da igual cuanto pueda llegar... es su vida la que realmente acaba importándote. Amo a cualquier precio, si es la pura verdad. No es ningún juego, y merezco las represalias... pero él no.
 Puedes culparme, insultarme, odiarme, golpearme, escupirme, asesinarme, amenazarme, o cualquier otro medio de represalia. Pero no dejará de estar en mi corazón en ningún momento.
 LO AMO, desgraciadamente y afortunadamente, LO AMO CON TODO MI SER.
 Te envidio tanto, daría mi mundo por poder ser tú y vivir lo que vives a su lado. Perdóname, lo siento mucho. Pero ha sido mi corazón quien ha guiado cada uno de mis pasos, ruega su vuelta, lo ruega en mi vida... el culpable de todo... soy yo.

 Yo volví a su vida sin ser invitado, no podía mantenerme lejos y tuve que hacerle saber que esto no había terminado... para mí. 

viernes, 20 de julio de 2012

jueves, 19 de julio de 2012

Lágrimas

 No pude más con mis emociones y me vi asolado por cada una de ellas. Salir de las paredes donde estaba encerrado era la única posible solución. Era tan grande mi ansiedad que ni siquiera me paré a coger un abrigo por si hacía frío. 
 Comencé a caminar por aquellas calles en medio de la noche. Aunque la luz de las farolas iluminaban el camino, seguía pareciendo una noche tétrica. Me dirigí de camino al barranco que solía frecuentar. A esas horas de la noche todo era calma, y la oscuridad era profunda. Mi única luz era la luna que iluminaba el camino.
 Llegué a mi sitio habitual, me senté y dejé que mis lágrimas muriesen. En cada lágrima iba el dolor que sentía a diario por su falta, cada lágrima simbolizaba la impotencia que me reconcomía a diario. En cada lágrima iba perdiendo a mi ser.
 Solo estaba yo, la oscuridad y los sollozos de mis lamentos.

miércoles, 18 de julio de 2012

Aeropuerto

 Me despedí de mis padres antes de pasar aquel control policial. Aquello siempre resultaba realmente pesado, esperar a la puerta de embarque y luego embarcar. Después, solo quedaba esperar a que aquel avión llegase a tu destino, en este caso Barcelona.
 Las horas en el avión eran tediosas, monótonas, aburridas y para colmo, el calor que hacía aquel día no era lo que ayudaba. Mis nervios, en aquel pájaro de hierro, estaban a flor de piel. El asiento estrecho donde estaba sentado era incómodo, y las dos personas que se sentaban a mi lado...  insoportables. Lo único que podía hacer era leer, escuchar música y esperar. Cada cierto rato miraba las manecillas del reloj para ver si había avanzado el tiempo y para mi sorpresa solamente habían pasado diez eternos minutos.
 Conseguí introducirme en la lectura y pronto se oyó al capitán informándonos que en breves minutos efectuaría el aterrizaje en aquella anhelada ciudad, y para colmo, mis nervios rompieron filas. Sentí el mayor asfixie que pude haber conocido, el corazón se disparó y aquellos minutos de maniobras para aterrizar se hicieron...eternos.
 Por fin conseguí salir del avión y comencé a pasear por aquel aeropuerto que tanto me gustaba. No sé lo que tenía, pero sin duda, era realmente precioso...y también era fácil de perderse, o al menos, para alguien  novato como yo. Entre tanto paseo, el calor me abandonó y se instaló conmigo un frío glacial en mi cuerpo, así que decidí ponerme la chaqueta que había elegido llevar aquel día,siendo cada parte de mi vestuario meticulosamente elegida. 
 La noche anterior había desecho todo mi armario buscando conjuntos que me quedaran bien, o que me hicieran sentir lo suficientemente guapo. Probaba y probaba muchas camisetas, vaqueros, camisas, chaquetas, deportivas, calzoncillos... y después de un buen rato encontré el conjunto perfecto. Pero lo mejor, es que me hacía sentir guapo y sexy (cosa que era bastante raro en mí).
 Me puse la chaqueta, y continué caminando por los largos pasillos en dirección la salida... y entonces fue cuando mi corazón directamente explotó. El nerviosismo se apoderó de mí y aceleré el paso porque no podía aguantar la espera. Llevaba meses sin verlo y necesitaba encontrarlo en aquel lugar.
 Sobretodo, porque el aeropuerto es una buena forma de conocer la magia. Es un sitio donde personas de otro lugar se vuelven a encontrar con amigos, familiares y conocidos. Es algo que siempre me gusta observar cuando voy a buscar a alguien al aeropuerto, ver a esas personas como se dan mágicos abrazos, besos románticos, o apretones de manos secos. Pese a todo, es un lugar donde la magia está en el aire porque continuamente los sentimientos salen a flote.
 Y era yo quien iba a volver experimentar aquello en mi propia piel, avancé velozmente a la puerta que me separaba de él. Los nervios eran en aumento pero la felicidad también crecía, aunque esta lo hacía paulatinamente. Entonces cuando atravesé aquella puerta, fue la felicidad me inundó por completo. Allí estaba, apoyado en la barandilla de metal que nos separaba, sonriendo, pero más guapo que nunca. Ya no había nada que me detuviera, así que corrí  para abrazarlo.
 Lo juro, sus brazos eran cálidos, su cuerpo tembló como el mío cuando nos chocamos. No sé cuanto duró el abrazo, pero, aunque ninguno de los dos sabía si hacerlo... fueron nuestros labios los que se encontraron guiados por el corazón. Un beso que liberó mi alma, la suya, y volvieron a encontrarse en perfecta armonía. Un beso que convocaba en aquella salida de viajeros al Ágape de aquella noche mágica. Un beso que devolvía el aliento y alimentaba el alma con verdadera felicidad.
 -Te amo-le susurré.
 -Yo también, patita-me contestó.

lunes, 16 de julio de 2012

+.+

 Y aquí sigo yo, presa de Insomnia otra noche más. Ya lo tengo más asumido que dormiré cuando sea mi cuerpo el que no puedas más. La vocecita que habita dentro de mi cabeza está hablándome continuamente e intenta mermar todas y cada una de mis fuerzas. 
 Pero soy fuerte y no dejaré que me debilite. Estoy aquí haciéndole frente a Insomnia. No más pastillas para dormir, no son necesarias. Mientras mi voz pueda seguir hablando me da igual el no dormir. 
 Sonrío como un idiota al recordarlo todo. De momento es el único reino que podré tener, mi príncipe. Pero, intento de mil maneras poder llegar a tu reino.

domingo, 15 de julio de 2012

Insomnio.

 Estaba en el escritorio escribiendo como cada noche y mi insomnio cada vez se volvía más crónico. Como siempre la temática de mis escritos era la misma, un tema que tenía nombre y apellidos.
 Aunque mi cuerpo gritaba el poder descansar mi cabeza se negaba a darle posible asilo, sentía los dedos entumecidos, la luz me dañaba la vista, la espalda pedía un reposo sobre el colchón, pero aún así, se negaba a dejarme conciliar sueño la voz que vivía dentro de mí, mi alter ego.
 No pude más y mi cuerpo cayó rendido. Pero, sólo fueron dos minutos de sueño. Cuando abrí los ojos pude verlo, lo juro, estaba ahí, mirándome, sentado de la misma manera que la última vez se sentó en la misma parte de mi cama. 
 Sonreías, y fue entonces cuando supe que la cordura ya me había abandonado.

sábado, 14 de julio de 2012

Delirios en el amanecer

 Aunque sé que llegaré a tu ciudad tarde o temprano... y estaré a tu lado para siempre... el camino es pesado, duro y lleno de baches donde caigo continuamente...
 Necesito tu calor, tu sonrisa y tus ánimos para seguir caminando por esta senda titánica... te echo mucho de menos mi vida, mi anhelo... no sabes cuantas veces al día vienes a mi mente, cuantas veces me oprime el pecho pensando en la carga que llevas y no poder aligerártela... te extraño, te necesito y eres toda mi vida... desgraciadamente lo eres... y aunque cada día soy más fuerte... la fuerza me abandona en estos momentos en los que no dejo de mirar nuestras fotografías... de tu última visita o de nuestras aventuras en Barcelona...
 Al menos ya no ruego tu vuelta aunque lo piense... sé como es la situación y que tenemos que hacer para poder merecer estar juntos... pero me mata verte cargar y verte pasarlo mal... daría lo que fuera para quitarte tanto peso, créeme que lo haría...
 No sabes cuanto anhelo verte otra vez, poder rozar tu piel cálida llena de seguridad y ternura, besar tus labios que me dan la paz que me hace falta... mirar los ojos que me dan la felicidad absoluta... ojalá vengas pronto... o pueda ir a verte aunque sea un solo día... no sabes cuanto anhelo tatuarme a tu lado...

domingo, 8 de julio de 2012

Marino

Sintió como el agua fría acariciaba cada parte de su cuerpo, poco a poco el gélido malestar se iba desvaneciendo dando paso a una calma que le reconfortaba. Pronto, sintió un fuerte dolor en su cuello y sintió un fuerte desgarro.  Se llevó las manos a su cuello y pudo ver que le habían nacido unas branquias. Mareado de dolor, se mantuvo a flote durante unos minutos intentando descubrir el motivo de aquello. Sin más, se sumergió y comprobó como las branquias le permitía respirar. Comenzó a nadar por aquella zona, también descubrió que sus ojos no eran dañados por la salitre del agua, podía ver con perfecta claridad todos lo que sucedía a su alrededor. Algo le agarró fuertemente la pierna, sentía como ese ser tiraba de aquel largo tentáculo que lo sujetaba. Pronto, Pánico hizo acto de presencia.

jueves, 5 de julio de 2012

La puerta

 Los días pesaban y mi recaída era inminente. Con el último viaje me arriesgaba a volver al inicio pero como siempre hice seguí los latidos de mi corazón. Pasamos unos días increíblemente maravillosos y después de eso todo volvió a la normalidad. Se volvió una droga, una droga que durante 120 horas había sido mi dosis seguida y que de repente el camello no volvió a darme ni el más mínimo gramo. 
 El mono cada día era mayor, y el camello solo aparecía puntualmente para darme ni la mitad de lo que me dió durante esos cinco días en su presencia. Las dosis eran escasas y la necesidad aumentaba considerablemente. Durante mucho tiempo había sido un yonkie, mi droga no era ni la marihuana, ni el éxtasis, o el LSD... mi droga tenía nombres, apellidos, tenía una vida, un cuerpo, un alma y algo más en él. El mismo sentimiento que yo sentía por él.
 No se debe necesitar a nadie, es más, el camino que siempre recorremos lo hacemos solos, quizás acompañados en algunas ocasiones, pero siempre es solo. Muchas personas llegan a nuestras vidas para cambiarnos, y luego marcharse, otras simplemente pasan sin dejar la menor huella en nuestro corazón, pero escasamente, aparecen personas que aunque tú no quieras seguirán ahí... contigo, en el camino durante mucho tiempo. 
 Y no físicamente, que ojalá fuera así, estarán dentro de tu pecho en un pequeño refugio que tú mismo has hecho para ellos, y en ellos se le asignarán recuerdos específicos como timbre de entrada. Quizás sea un aroma el que vuelva a tocar esa puerta, un sonido específico, una imagen o unas letras que se claven en tu retina. Es entonces, cuando abrirá la puerta de esos recuerdos, el hogar de esa persona y la nostalgia se apoderará de ti. Automáticamente todos los buenos momentos llegarán a tu memoria, sonreirás dulcemente, luego pasará a ser una sonrisa amarga, para luego asumir que aquello terminó y no volverá a pasar.
 En todo este proceso, tus emociones lucharán. Pena, felicidad, ira, calma tomarán parte de este combate y una saldrá victoriosa, pero las otras obtendrán la experiencia de la lucha. De esta forma, serás fuerte y en el siguiente combate habrá otras posibilidades.
 La cuestión es que el combate estaba en mí durante esos días, y durante este enfrentamiento de titanes la apatía reinaba en mi vida. Días y días pasaban en los que lo único que sentía era el roce frío de las espadas metálicas de cada una de las emociones. Hasta que tristeza, por fin, dió el golpe de gracia. 
 El vacío llegó rápido, la gravedad pareció aumentar y mi cuerpo solo quería caer. El mono de él volvía a ser lo suficientemente grande como para quebrar de una vez mi mundo, y no solo eso, daba la sensación que había vuelto al inicio del camino que había recorrido en el último año.
 Y todo dejó de tener sentido, las lágrimas y los sollozos tomaron el control durante largas horas de soledad. La desesperación se apoderó de mi alma y los ruegos volvieron a hacer acto de presencia. Lo necesitaba, ahí conmigo. Mi fé se quebraba, mi esperanza moría a manos de un salvaje asesino, quien era se apagaba y mi propia fuerza me abandonaba. De esta forma, las horas pasaron y un día más se apagaba.
 El mundo de los sueños es, sin duda, el mejor lugar donde obtener un poco de placebo. Es el único lugar donde podemos bajar la dosis del mono que sentimos. Podemos verlo, tenerlo, sentirlo, e incluso, si es lo suficientemente lúcido, olerlo. Lo sentí conmigo, incluso estando con mis amigas.
 El sueño trascurría normal, paseaba y encontraba una especie de cloaca donde accedí a través de una escalera metálica. En medio de la oscuridad, pude encontrar dedales de oro y presa de mi codicia (y necesidad) cogí aquel tesoro. Mi sorpresa llegó cuando sus protectores, una especie de mafia comenzó a perseguirme. Fue entonces cuando me topé con mis amigas y huíamos de ellos en un coche. Me medio de dicha persecución la policía entró en escena y nos paró. Fue en ese mismo momento cuando sonó mi móvil, tu voz sonaba dulce, tranquila. Solo dijiste:-"Ábreme". Y yo pregunté:"¿Qué? ¿Dónde estás?. Contestaste: "En la puerta de tu casa". Y fue entonces cuando el pánico me asaltó y me apuré:"No estoy en casa, pero ya mismo voy, no te vayas por favor", y desperté.
 El día continuó normal, mi ánimo seguía en suelo, tristeza aún imperaba pero algo en mí sabía que ese mismo día pasaría algo. Intenté dormir, y fue entonces cuando todo pasó. Sonó la puerta, y como siempre me levanté a abrirla sin ánimo alguno. Y como siempre, tu recuerdo vino a mi mente y pensé "Ojalá sea él", pero automáticamente la realidad dominó y esa idea se esfumó. Pero, por una vez, la realidad murió y el sueño tomó presencia. Estaba ahí, sonriendo. 
 Fue un choque verlo, todo mi sistema recibió un fuerte impacto y mi cara fue reflejo de ello. Tardé unos instantes en reaccionar, pero enseguida corrí a abrazarlo y como siempre, mis lágrimas acompañaron ese abrazo. Estaba ahí, en mis brazos después del día de ayer. Renovaba mis fuerzas, mi fé... 
 Me dió el mayor regalo, me dió la fuerza de nuevo para poder llegar a él. Por mucho que se empeñen, esta historia no puede terminar de ninguna manera que no sea a su lado. Estoy convencido.
 Jamás pude creerlo, apareciste de sorpresa. Estaba ahí, frente a mí. Sus brazos y sus labios me arroparon durante unas horas. Las suficientes para seguir adelante en el camino que yo estaba renunciando. 
 De una forma u otra, volvió a abrir una puerta en mí. Esa puerta era la correcta, la puerta hacia él.

miércoles, 4 de julio de 2012

Fragmento de Comprometida. Elizabeth Gilbert

 El problema, por decirlo de una manera sencilla, es que no podemos elegirlo todo a la vez. Por eso corremos el peligro de que nos paralice la indecisión, porque nos aterra la posibilidad de que cada elección sea la incorrecta.  Igual de tremendo es ese momento en que tomamos una decisión firme, pero luego nos angustia mortalmente habernos conformado con esa única posibilidad. Al elegir la puerta número tres tememos haber eliminado un pedazo fundamental de nuestro ser que sólo se podía haber manifestado al entrar por la puerta número uno o la puerta número dos.
 Según el filósofo Odo Marquard la palabra alemana zwei, que significa "dos", está relacionada con la palabra zweifel, que significa "duda". Es decir, que el número dos aporta automáticamente el elemento de la incertidumbre. Por tanto, al plantear que una persona afronte todos los días no sólo dos o tres, sino docenas de posibilidades, podemos empezar a entender porqué el mundo se ha convertido, incluso con todas sus ventajas, en una gran máquina generadora de neurosis. En un mundo de posibilidades tan variadas, la indecisión nos puede dejar paralizados. Quizá interrumpamos el viaje de nuestra vida una y otra vez, regresando para abrir las puertas que despreciamos la primera vez, en un intento desesperado de acertar por fin. O quizá nos dediquemos a la comparación compulsiva, midiendo nuestra vida siempre frente a las vidas de los demás, planteándonos en secreteo si deberíamos haber hecho las cosas como ellos.
 La comparación compulsiva, por supuesto, sólo produce casos frustrantes de lo que Nietzche llamaba el Lebensneid, o la "envidia vital": la certidumbre de que alguien tiene mucha más suerte que tú, de modo que ojalá tuvieras su cuerpo, su pareja, sus hijos y su trabajo, porque entonces tu vida sería sencilla, maravillosa y feliz. Como la certidumbre es tan difícil de conseguir, las decisiones de unos ponen en constante tela de juicio las decisiones de otros, porque ya no hay modelo universal de lo que es ser "un buen hombre" o "una buena mujer". Parece que para saber abrirse camino en la vida casi hay que ser un experto en orientación psicológica y navegación.
 Todas estas posibilidades y deseos pueden producirnos una enorme angustia, como si el espíritu siniestro de las opciones descartadas nos persiguiera, preguntándonos sin parar: "¿Seguro que era esto lo que querías?". 

lunes, 2 de julio de 2012

jueves, 28 de junio de 2012

Hijos.

 Ayer paseando como siempre escuchándo música me encontré con una vieja amiga. Ella ha sido mamá hace un año ahora mismo y tiene un niño guapísimo. La cuestión es que me encantan los pequeñines y siempre que interactúo con uno mi instinto paternal resurge con mayor fuerza.
 La cuestión es que me puse a pensar en mi situción y me amargué mucho. Mi amiga comenzó a contarme que su pequeñín se parecía al padre y también a ella...pero que definitivamente era un calco a su novio... y ahí la caja de Pandora se abrió.
 Soy gay desde siempre y lo único que he deseado toda mi vida es tener mi propia "Ohana", familia. La cuestión es que podré tenerla, pero nunca podré decir que mi hijo se parecerá a su padre, porque evidentemente seré yo.  Y es algo que odio, pensar que mi hijo no tendrá los ojazos de la persona que ame, el color de su piel, su sonrisa perfecta, su talento artístico...
 Y si en estos tiempos aún la homosexualidad tiene algún aspecto negativo como ser criticado, no tolerado, comentarios y miradas extrañas cuando eres visto de la mano de tu pareja, sin duda la más dolorosa para mí, incluyendo que tus propios padres no lo asuman, es saber que nunca tu sangre y la sangre de la pareja que ames podrá ser unida para tener el mayor de los regalos.
 ¡Y me frustra demasiado! Porque, ¿quién no quiere sellar su amor con alguien? quizás una boda solo es un paso legal, aunque realmente supone que dejas que tu vida sea guiada con una sola persona... juntar dos mundos para que se haga uno solo... pero el hecho de tener un hijo es más serio y mucho más bello sin duda. Es sentir el amor de ambos para poder... crear una vida de la que serás responsable junto a él.

Nunca he pensado que tiene nada de malo ser homosexual, pero para mí, su mayor putada es... que mi hijo no se parezca a quien amo.

sábado, 23 de junio de 2012

domingo, 10 de junio de 2012

Cuando la lucha por fin llega a un punto donde los resultados son observados es cuando sientes su impulso y vuelves con mayor fuerza. No hay que subestimar el poder de cada corazón, el poder de cada sonrisa o cada abrazo. Existe la magia, y con que creas es suficiente.

viernes, 1 de junio de 2012

Fragmento

 Un silbido fugaz pasó cerca de su oreja seguido de un golpe seco en la madera. Giró su cabeza y pudo ver como aquel dardo había estado a punto de impactar en su cabeza. No dudó dos veces el salir corriendo en busca de un lugar donde resguardarse. Pero, ese dardo no iba a ser el único de todos los que serían lanzados teniéndola a ella como objetivo. Pasaban silbantes, cada vez más cerca y cada vez con mayor frecuencia. Fue entonces cuando decidió actuar y convocó con un gesto de su mano un pequeño escudo alrededor de su cuerpo, no sería infranqueable pero, para cubrirse de dos disparos le servía. En su otra mano llevaba un pequeño frasco que emitía una pequeña luz, en su interior un pequeño ser embestía contra el cristal que lo apresaba. El ser, con apariencia de una pequeña hada golpeaba cada vez con mayor intensidad, incluso podía apreciarse como hacía uso de sus pequeñas dotes mágicas.  
 Pronto, sintió un pequeño pinchazo en su gemelo, y rápidamente como un veneno empezaba a expandirse por todo su cuerpo, aún así, no paró de correr pero sí tuvo que reducir la velocidad. Su túnica comenzaba a molestarla, el cuerpo comenzaba a arderle y todo era culpa de la ponzoña de aquellos dardos. Fue entonces cuando perdió el sentido y cayó en medio de aquel bosque, cayendo de sus manos el preciado tarro con la pixie pero, afortunadamente, sin ser quebrado.

 Los habitantes de aquel bosque seguían buscando a aquella maga que había traspasado sus dominios, armados todos con pequeñas cerbatanas y con sus ropas tribales. En aquel bosque existían innumerables criaturas, pacíficas en tiempos pasados pero que después de todos los acontecimientos ocurridos habían tenido que adoptar una postura ofensiva contra cualquier persona que intentase entrar en aquellos lugares. Entre ellos existían muchas clases de híbridos, estaban los faunos: seres humanoides con el torso, las manos y la cara de humanos con atributos de ciervo como las patas y unos pequeños cuernos en la cabeza, también los sátiros, parecidos a los anteriores pero con atributos de cabra, los korreds también vivían en aquellos bosques, seres híbridos con cabeza de león, cuerpo de humano y pezuñas de cabra... La consecuencia de aquella postura ofensiva de los habitantes del bosque era la aparición de  cadáveres durante las estaciones anteriores totalmente despedazados y sin rastro alguno de sangre en el cuerpo. Patrullaron el bosque durante horas y pudieron encontrar el cuerpo inerte en el suelo, el veneno la había dejado en un estado de letargo y Derros cargó con el cuerpo de la joven mientras su compañeros Kerit cogía todas las pertenencias, incluida la pequeña Pixie enfrascada. 

 Depositaron a la maga en una habitación con poca luz, algo lógico siendo la casa un árbol. Todo cuanto había en aquel espacio era hecho de la madera que el árbol había tenido y que mágicamente había sido alterado para formar una casa sin tener que dañar la vida de aquel ser anclado al suelo. Era una casa viviente. En la sala solo se encontraban Ulrick, protector de aquel bosque, Kerit quien portaba aún los artículos de la joven y Derros que observaba de cerca a la joven maga que habían encontrado. Mientras ella seguía durmiendo, Urick, comenzó a buscar materiales para realizar un pequeño conjuro que despertaría a la joven del sueño ya que era su labor como protector de la vida no dañar a ningún ser que pasara por el bosque, sólo podían defenderse de aquella manera en la que cualquier criatura tocada por el veneno del dardo quedaría inconsciente durante años si no se aplicaba el conjuro adecuado. Removió hierbas, entonó pequeños cantos, se cortó con su daga de plata e hizo una pequeña poción blanquecina con la que limpió el pequeño impacto de aquel dardo. La reacción no se hizo esperar y rápidamente abrió los ojos y gritó al ver aquellas criaturas a su alrededor.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Combate

 Las dos espadas chocaron provocando un estruendoso ruido metálico, dos mundos luchaban por conseguir aquello por lo que habían luchado y seguido las señales. Para uno la derrota suponía el comienzo de una condena mientras que para su contrincante suponía el comienzo de su ansiada libertad. En aquella arena se encontraban los dos jóvenes guerreros, portando cada uno de ellos una diferente armadura. 
 Erik, quien dominaba la espada desde pequeño, lucía una armadura ligera, totalmente elaborada con cueros de diferentes animales, entre ellos el oso y el mamut, su rival Charown, portaba una armadura aún más pesada, cada una de las piezas estaba elaborada de placas proporcionándole una mayor defensa. Pero realmente la lucha se estaba librando en otro plano. La voluntad de ambos vino a encontrarse y esto provocaba un gran choque entre diferentes fuerzas de la naturaleza.
 La estocadas cada vez eran más veloces, los golpes cada vez más poderosos y ninguno de los jóvenes combatientes mostraba el menor atisbo de cansancio, la perfecta técnica de cada uno blandiendo la espada era realmente asombrosa. 
 Erik portaba dos pequeñas espadas cortas, rápidas y letales para aquellos que se ponían en su camino, y Charown blandía un gran mandoble de acero con pequeñas runas impresas en la hoja. Era increíble como el combate se alargaba y ninguno parecía ceder en su empeño. Pronto, una finta despistó a Charown, que pudo evitar el corte a duras penas, y Erik  aprovechando el efecto logrado en su contrincante comenzó a desplegar todo el potencial que guardaba dentro de su arsenal. 
 La combinación perfecta de "Corazón" y "Espíritu" era asombrosa, cada una de las espadas parecía desprender un pequeño brillo que poco a poco conseguían mellar las defensa de aquel caballero pesado. Charown, comenzó a desesperarse, y su armadura cada vez le era más incómoda. Paró con fuerza un golpe de Erik haciéndole perder el equilibrio, y de esta manera pudo quitarse el casco y parte de aquella pesada coraza.
 Las miradas de ambos chocaron, ese momento era el que realmente iba a decidir quien sería el vencedor de aquel combate y cuál sería la voluntad más débil. Sus ojos, al encontrarse mostraron aquello que cada uno guardaba dentro, y justo en ese momento ambos se lanzaron en una estocada final. Fue entonces en el momento cuando ambas armas iban a impactar, Erik en un rápido movimiento escapó del choque de aquel metal frío y consiguió desarmar a Charown haciéndole caer su pesada mandoble al suelo, provocando un estruendoso ruido metálico. 
 Charown se arrodilló, y esperó el golpe que acabaría con cada uno de sus respiraciones, pero ese golpe nunca llegó. En cambio, encontró a Erik, observándolo con sus armas envainadas. 
 -¿Qué pasa?¿Por qué no acabas conmigo?-preguntó Charown.
 -No es necesario, tu mirada dijo mucho más que cualquier palabra. Tus ojos tienen brillo y esa señal es única e irrepetible. 
 -¿Brillo?¿A qué te refieres?
 -Amas, tu corazón es de alguien.
 -¿Cómo lo sabes?¿Cómo es posible?
 -Mis espadas reciben nombre de "Corazón" y "Espíritu", nombres de dos de las características principales de un guerrero. Cada acto va dirigido con el corazón y la pureza del acto influencia al espíritu. Cuando amas y actúas de forma que tu corazón dirija tus pasos siempre hallas la victoria, son actos puros que sólo encuentran la derrota cuando falta la voluntad de luchar por ello. Es entonces cuando tus golpes se vuelven débiles y vulnerables. Cuando dejas de golpear con todo tu alma, tu combate ha sido acabado. Cuando comenzaste a dudar de tus actos, logré encontrar tu punto débil y fue fácil acabar con el combate. La confianza es fundamental, debes confiar en ti para poder establecer diferentes relaciones con el mundo al exterior, cuando lo consigues, eres capaz de confiar en el resto de personas, o cosas que existen. Por ello, no debes dejar de luchar jamás pero no caigas en la trampa común que cae todo el mundo. Cuando te guía el corazón hay que ser valiente, no temerario. Confía en tus habilidades, en confía en tu lucha, confía en tu corazón. Una vez que logres escucharle, podrás ser partícipe de los milagros.

domingo, 27 de mayo de 2012

Promesas...

Prometo ser quien te cuide.
Prometo ser quien te ame.
Prometo ser tu manta en las noches frías.
Prometo ser la brisa en las noches calientes.
Prometo ser el vino en tu propia copa.
Prometo ser la sopa en tu plato.
Prometo ser el alimento de tu boca.
Prometo ser quien te cuide al enfermar.
Prometo ser tu masajista personal.
Prometo ser quien te frote al ducharte.
Prometo ser tu agua cristalina.
Prometo ser quien brilla al ver tu sonrisa.
Prometo ser quien te haga brillar.
Prometo ser la sonrisa en tus labios.
Prometo ser quien sonría al mirarte.
Prometo ser el placer en tu cuerpo.
Prometo ser el amor que devora.
Prometo ser quien te devore cada noche.
Prometo ser quien te devore cada día.
Prometo ser tu ángel de la guarda.
Prometo ser tu demonio guía.
Prometo ser tu motivo al luchar.
Prometo ser tu motivo al creer.
Prometo ser con quien juntos la montaña mover.
Prometo que serás la sonrisa en mi boca.
Prometo que serás el camino de mi corazón.
Prometo que serás mi propio Dios.
Prometo que serás cada una de mis exhalaciones.
Prometo que serás la razón de cada latido.
Prometo que serás el brillo en mis ojos.
Prometo que serás cada atisbo de luz.
Prometo que serás mi ángel guía.
Prometo que serás mi demonio de la guarda.
Prometo que serás el nombre del placer.
Prometo que serás el invocador del ágape.
Prometo que serás mi placer en el día.
Prometo que serás el placer de mis noches.
Prometo que serás el rostro al despertar.
Prometo que serás el motivo de mi desvelo.
Prometo que serás el rostro a contemplar.
Prometo que serás mi razón para luchar.
Prometo que serás la manta para el frío.
Prometo que serás la brisa marina.
Prometo que serás a quien cuidar.
Prometo que serás a quien amar.