Hace unas semanas en el instituto tuvimos una charla de "Ecología humana" un concepto que desconocía por completo y que el conocerlo me ha hecho ver las cosas desde otro punto de vista. Esta charla, que duró alrededor de dos horas nos la impartió Juan Antonio Saavedra.
Os preguntaréis que es la ecología humana. Es una teoría sobre el Ser Humano (amor, ética, comunicación, convivencia) que implica una tecnología y un entrenamiento dirigido al desarrollo y a la transformación del Ser Humano y su Medio Ambiente.
Esta es aplicable: pues contiene herramientas psicológicas y emocionales
También es ética: pues enseña cómo salir de las tendencias que a todos nos amenazan, ya sea corrupción, depresión... etc.
Además integra un marco de las ciencias y propuestas espirituales-filosófico tanto como de occidente y de oriente, pero no es una pseudo-religión y tampoco es una secta.
También es ciencia, se apoya en investigaciones de las ciencias exactas, y ha creado la integración que permite hablar del desarrollo global del Ser Humano sin caer en engaños y en rigidos esquemas teóricos.
La ecología humana se mueve en una serie de axiomas esenciales:
En primer lugar el ser humano pertenece a un orden preestablecido llamado naturaleza.
Aquello que le hace ser conforme a la naturaleza se llama Ecología humana, y la motivación de esta es la ética. Lo que hace que el ser humano funcione conforme a su naturaleza es la ecología humana, y lo que hace que el ser humano funcione conforme a la naturaleza es ecología global.
Lo que motiva a cada Ser Humano a la preservación de su naturaleza se llama Ética Individual, lo que lo motiva a preservar la naturaleza se llama Ética Global. La Ética no puede cambiar ni tergiversar nada en la naturaleza, pero ante cualquier aberración de un individuo o de un grupo, de una u otra manera, tarde o temprano, hace que la naturaleza reimplante el orden establecido.
Todo Ser Humano en armonía, cuida con respeto, mantener vigente la naturaleza y tiene temor de tergiversarla o traicionarla. Aunque haya cosas que no puedan ser vistas, y que no pueden ser percibidas, el Ser Humano armonizado mantiene constante su interés por des-cubrir el sentido de su existencia. Se manifieste o no, sea que esté funcionando o no, o sea que esté aberrada o suprimida, siempre está latente la Ética de todo Ser Humano. Existe y perdura como tal en su naturaleza última, aquella en la que él verdaderamente es lo que es, y que llamaremos el Sí-mismo.
Todo Ser Humano tiene una Mente, tiene un cerebro y tiene un cuerpo, pero él es su Sí-mismo. Un Ser Humano no tiene un Sí-mismo, él es su Sí-mismo. Todo el potencial de sentir, experimentar y pensar por la vida se encuentran desde el primer momento en el Sí-mismo. Cuando alcanzan la medida adecuada para alcanzar y preservar la Supervivencia se establece lo que se llama Armonía. El Sí-mismo es la base de la armonía del Ser Humano con la Naturaleza y con el Universo. La Ecología Humana es su vía universal. La Ética es la motivación esencial. Cuando el Sí-mismo y la Armonía interactúan, el cuerpo y la Mente están congruentes, entonces todo en el Ser Humano evoluciona en una espiral ascendente.
El fin de todo ello es una relación entre lo primigenio, lo aprendido entre cada ser individual y también la mente colectiva. Y esto creará un futuro con las creencias que tengamos.