Supongo que tengo necesidad de escribir lo que ha sucedido de vuelta a mi casa y para ello comienzo entrando en detalles.
Soy un chico de estatura media, 1'72, y muy delgado. Llevo en los 55 kg desde los 17 años y no tengo problemas alimenticios precisamente. Invitarme a comer a mí es lo más fácil si pretendes arruinarte.
Debido a mi delgadez, aparento que no tengo fuerza, y reconozco que no es mi punto máximo, y eso a veces da por pensar que soy una persona débil.
Y NO LO SOY.
Tengo 25 años, que no es nada, pero oye, algo es algo, y mi físico invita a que aparente mucho menos del que tengo (a día de hoy me piden el DNI aún en muchos sitios, una lata). Supongo que este es también otro factor para lo que sigue.
Ah bueno, y soy gay. Y al mirarme se puede presuponer que lo soy. ¡Orgulloso!
Hace unas horas me despedí de mis amigos después de una noche de charla y copas, y me dirigí como de costumbre a la parada del bus. Hasta ahí, todo bien. La noche mejora perdiendo el bus en la narices, pero oye, estamos en Barcelona y por suerte en 15 minutos tienes otro que te lleva a tu casa.
Tengo una fea manía, o buena (depende de como se mire) y es la de caminar entre paradas para evitarme estar quieto durante la espera. Es decir, llego a la que tengo que estar, miro el tiempo del bus que falta y camino a la siguiente parada. Y oye, camino un poco pero no se me hace tedioso el hecho de esperarlo. Lo hago siempre y nunca he tenido ningún percance aunque vaya a altas horas en la noche y solo.
Todo sea dicho de paso, nunca he sentido miedo de estar solo en la calle, es más, aunque suene machista (no me confundáis) son las jóvenes las que suelen temer estar en la calle solas. Somos machos, no nos van a violar. (No me confundáis, con esto obviamente estoy criticando la desigualdad, la inseguridad y el miedo a los que muchas están sometidas).
Continuo con lo que venía contando... sigo caminando entre paradas, y justo en la acera de enfrente veo un tipo borracho (las eses que hacía caminando y su cara lo decían todo). Pero oye, estamos en una gran ciudad ¿y quién no ha vuelto haciendo eses a casa?.
La cuestión es el que el tipo me ve, y comienza a caminar enfrente sin dejarme de mirar acompañando sus pasos con un "hey" "hey". Ignoro totalmente, pienso que no es para mí y continuo acelerando un poco. El tipo lo ve, y cruza, y comienza a seguirme. "hey men, come with me" le oigo decir. Acelero un poco, no es que me ponga nervioso pero tampoco me siento cómodo en la situación.
De nuevo repite su frase, y acelera poniéndose a mi lado. (Joder, esas eses que hacía al caminar y que bien me ha alcanzado). Y ya me lo dice directamente, "hey men, come with me". Pero yo en mis treces de no hacer caso continuo.
Bueno, supongo que pensó que era buena idea el tocarme el brazo. "Hey, come with me. I'm talking to you" me dice. Con educación y paciencia le respondo que no, que me deje en paz y hago el ademán de que me suelte el brazo. Pero nuestro amigo, comienza a apretar mi brazo. "Hey, I won't tell you again. Come with me now".
Tiro de mi brazo y le miro. Le insto a que me deje en paz o lo siguiente que va a recibir de mí es una hostia. Se sorprende, se echa para atrás (lo agradezco, su peste a alcohol es consistente) y se marcha.
Y yo reflexiono. Soy chico y es la primera vez que me pasa algo similar. Pero más de una conocida a tenido algún percance de este tipo, y por suerte, han podido salir sin que eso llegara a mayores.
¿QUÉ COJONES PASA EN ESTE MUNDO DONDE UN NO ES INTACHABLE? ¿QUIÉN COJONES SE CREEN COMO PARA INTENTAR IMPONER SU VOLUNTAD ENCIMA DE ALGUIEN? ¿Y ESAS CHICAS QUE NO TIENEN ESA SUERTE? ¿POR QUÉ COJONES TIENEN QUE TENER MIEDO Y SENTIR ESA INSEGURIDAD? ASCO ME DA QUE ESTO PARA MÍ SEA ALGO ESPORÁDICO, PERO ¿POR QUÉ ELLAS TIENEN QUE VIVIRLO CON RELATIVA FRECUENCIA?