Odio los recuerdos, las memorias, lo odio. Estoy tumbado en la cama, intentando dormir, conseguí dormir por unos instantes pero volví a verte, volví a ver tu cara de felicidad durmiendo a mi lado, con tu piel tan blanca y tus labios con una sonrisa. Y me desperté sobresaltado, el pecho lo tengo acelerado y mis lagrimas qieren suicidarse, y lo hacen mientras escribo esto. Te extraño, te extraño demasiado cada noche, cada tarde, en cada momento me falta tu presencia, siempre todo está inundado por el pensamiento de "daría mi vida porqe estuvieras en este momento aunqe fuera un segundo", detesto ir entre la gente y pensar qe te he visto y tener qe pararme y contar hasta cinco para darme cuenta de qe eso no es posible. Amo esta ciudad, y el estar lejos de esa isla donde vivo tantos recuerdos, y sé qe volver va a ser una caída poderosa pero tengo qe aguantar.
Ya no sé a lo qe recurrir, meditación la practico y me ayuda... pero no es suficiente, estás tu incluso en el ejercicio, bueno, no tú, mi puta cabeza manteniendo conmigo conversaciones, corroyéndome por dentro. Ya no sé qe hacer, ya no sé como qitar los fragmentos donde tú estás, la verdad es qe no lo sé... pero tiene qe haber algún modo. Incluso rezo, sí, irónico ¿verdad? soy de los qe han sido en contra de todo eso, sobretodo esa iglesia pútrida llamada Catolicismo o Cristianismo, pero rezo... será qe yo necesito consuelo de tontos...
Pero... ahí voy, no sabes como odio la situación, odio todo esto y me gustaría poder odiarte, poder despotricar de tí sin más, qitarte de dentro de mi como si de un cualqiera se tratase... pero no puedo, realmente no puedo... es algo totalmente imposible. Tengo miedo cada vez qe abro mi correo, tengo miedo cada vez qe abro mi segundo blog, tengo miedo cada vez abro el twitter, miedo de volver a caer como la noche anterior... porqe no lo qiero.
Qiero poder seguir adelante, qiero buscarme la vida, qiero ser un hombre de provecho aunqe ahora mismo las fuerzas me escaseen, es lo qe qiero ante todo... no vas a volver, me lo digo cada mañana al despertar y soñar contigo, qe desgraciadamente es frecuente. Pero dios, no entiendo el porqé, pero sigo aferrado a la nada, me aferro como un puto estúpido, un vano iluso... estoy harto de qe me vean llorar o de esconderme porqe voy a hacerlo, sé qe llorar es bueno, pero cada noche no tiene qe serlo, las cosas en exceso son peligrosas.
Sí, volvería a diciembre... pero no, no vas a volver y he de seguir el camino qe se planta delante...