Los milagros solo ocurren si crees en ellos - Paulo Coelho

sábado, 22 de septiembre de 2012

Redención

 Se arrodilló frente al coloso. Cerró los ojos y dejó que terminase con su sufrimiento, pero por mucho que pasaran los minutos este no hacía nada. Lo miró fijamente, y observó la mirada de aquella enorme criatura, una mirada que contenía toda la magia que daba vida a aquel ser. No se movía, permanecía inmutable mirándolo como intentando mostrar alguna clase de señal.
 Pasaban los minutos y no conseguía que se moviese, se levantó y comenzó a acercarse al ser. Solo se escuchaba el tintineo de sus espadas y su pesada respiración. Fue entonces cuando todo se volvió negro.
 Cayó pesadamente al suelo y no existía ninguna luz en todo el lugar. Se levantó y pudo comprobar que el sonido tampoco existía en aquel oscuro paraje. 
-¿Qué es lo que quieres?-se escuchó
-Acaba conmigo, servirte por redención.
-¿Redención?
-Sí, por favor, termina con esto. Seré tu más fiel servidor.