Pasaban los minutos y no conseguía que se moviese, se levantó y comenzó a acercarse al ser. Solo se escuchaba el tintineo de sus espadas y su pesada respiración. Fue entonces cuando todo se volvió negro.
Cayó pesadamente al suelo y no existía ninguna luz en todo el lugar. Se levantó y pudo comprobar que el sonido tampoco existía en aquel oscuro paraje.
-¿Qué es lo que quieres?-se escuchó
-Acaba conmigo, servirte por redención.
-¿Redención?
-Sí, por favor, termina con esto. Seré tu más fiel servidor.