Los milagros solo ocurren si crees en ellos - Paulo Coelho

viernes, 5 de octubre de 2012

Nocturna asalta

 Hace dos noches volviste a estar presente. Hace mucho que tus heridas ya no me duelen, ni siquiera las siento frescas como hace unos meses, al contrario parecían que, por fin, habían sanado. Pero de alguna forma todo salió de mí, en cuestión de segundos los recuerdos me atacaron por todos los costados haciéndome llorar como en meses no había hecho.
 Sonaba nuestra canción en ese instante, y de repente, todas las entradas del diario aparecieron en mi cabeza golpeándome con los sentimientos que albergaban cada una de aquellas páginas. Desde que te lo leí no fui capaz de volver abrir el documento, es más lo mantenía oculto en el pc para evitar caer en él y volver a sangrar, pero volviste a cobrar forma con aquel dolor que no sentía en meses.
 Volví a ver tu fotografía, la nueva que pusiste de avatar y aunque como siempre te ves perfecto tus ojos, aunque lejanos, muestran lo mismo que pude apreciar, cansancio. No sé como está y solo puedo suponer por las fotos que cambias tu estado, pero es lo mejor. 
 La distancia ayuda a sanar aunque en ocasiones ataque la nostalgia como aquella noche.
 Sigo diciéndolo, te echo de menos, muchas veces no puedo evitar pensar como estarás, pero eso nunca me para. Me da el impulso suficiente para poder seguir delante. Ese llanto que volvió era lo que necesitaba para poder expresar el bloqueo que tenía al escribir. Gracias a ese ataque repentino, pude escribir dos entradas que pasé por alto, creo que ese llanto me dió el impulso para por fin acabarlo y enviarlo a editoriales para conseguir que mi amor por ti sea impreso.