¿Dónde quedó el valor que decían ver en mí? Porque muchas veces son las veces en las que me recordaban cuanto coraje era capaz de poner en aquello que realmente consideraba necesario, aquello que requería todo mi corazón.
Porque yo ahora no lo veo, no lo encuentro por ningún rincón. Me siento abrumado, temeroso de alguna manera por lo que está por llegar. Simplemente soy un niño, que siente pánico porque todo cuanto planeaba no salía como quería, que siente lástima por cada vez que su corazón pide y no obtiene una respuesta.
Muchas veces siento a ese niño, dentro, asustado. Hoy día no puedo presumir de quien soy, no considero mi valor, soy, simplemente, un niño asustado.