Los milagros solo ocurren si crees en ellos - Paulo Coelho
Ghoul
El ghoul es un ser creado por un vampiro, una sombra errante que vaga de noche por los cementerios, a medio camino entre el vampiro y los muertos vivientes. Los vampiros crean a los ghouls para que les sirvan y les cuide su casa de día. No lo quieren vampiro porque entonces tendrían que esconderse del sol, y tampoco lo quieren humano, porque podría traicionarles. Ante esta disyuntiva, el vampiro crea a un ser nuevo el que, en lugar de morderlo tres veces y darle a beber con su sangre, como haría si quisiera convertirlo en uno de los suyos, le muerde y le extrae toda su sangre, y cuando ya no queda casi nada de vida en él, le ofrece su brazo y le obliga a beber tres veces su sangre.
El ghoul tiene una apariencia humana, aunque con el rostro de una palidez espectral. Su vida es tormentosa: mantiene la conciencia de un humano, pero está obligado a matar para comer y de noche merodea entre los cementerios en busca de algún muerto reciente que le sirva de alimento. Durante toda su vida mantiene un vínculo de sangre con su creador y sólo puede liberarse de esta condena si pasa más de un año sin beber de aquel que lo creó o si alguien mata a su dueño. Además debe beber de vez en cuando sangre de otro vampiro distinto o se volverá loco. Ha habido ghouls a quienes se les ha descubierto su verdadera naturaleza después de varios meses de prisión. Se han encarcelado hombres pensando que estaban ante psicópatas, ante crueles asesinos que devoraban a sus víctimas por algún acto ritual, cuando se trataba de un ghoul que mataba para vivir, un muerto en vida que se despreciaba por el horror que cometía, una sombra errante que vagaba por el mundo deseando morir. A menudo se les ha confundido con algunos locos. Pasan por nuestro lado como almas en pena, arrastran el cuerpo y no miran a los ojos. Son a los que todos repudian, los apestados de la sociedad