Fue tu cumpleaños y para mí fue el peor día. Saber que mi regalo no estará contigo en tu piel... es algo que me asola. Cada paso que doy intenta dirigirse a un ciudad donde quiero ser feliz... pero, no puedo evitar echarte de menos a diario. Desearía que no fuese así pero lo hago. No quiero que salgas de mí, quiero sanar y seguir sintiendo cuanto siento porque nunca me abandonarás...
Estoy en un bloqueo y ya no sé que podré escribir... esto es más duro de lo que parecía.