- No, no hablo de esas cosas obvias - prosiguió Paulo impaciente; qería dormir, pero ella fingió no oír la agresión-. Digo qe todo es un ritual. Igual qe una misa es un gran ritual, compuesto de varias partes, el día de la vida de cualqier ser humano también lo es.
Un ritual cuidadosamente elaborado, qe él procura ejecutar con precisión porqe tene miedo de qe, en el caso qe se rompa una parte, todo se venga abajo. El nombre de ese ritual es RUTINA.
Decidió sentarse. Estaba atontado a causa de la cerveza y, si continuaba acostado, no conseguiría terminar la explicación.
- Mientras somos jóvenes, nada es muy grave. Pero lentamente ese conjunto de rituales diarios se va solidificando, y pasa a dirigirnos. Una vez qe las cosas comienzan a ir más o menos como las hemos imaginado, ya no osamos romper el ritual y correr riesgos. Fingimos qejarnos, pero nos satisfacemos con el hecho de qe un día sea igual qe el otro. Por lo menos no existe el peligro inesperado.
De esta manera conseguimos evitar cualqier crecimiento interior o exterior, excepto aqellos ya previstos por el ritual: tantos hijos, tales ascensos, tales conqistas financieras.
Cuando el ritual se consolida, el hombre pasa a ser su esclavo.