- Tenemos un pacto entre nosotros: no vencer, cuando es posible la victoria - insistió ella.
- Jamás he hecho un pacto así - dijo Paulo por tercera vez.
- Todos lo han hecho. En algún momento en la vida, todos nosotros hemos hecho ese pacto. Por eso hay un ángel con una espada de fuego en la puerta del Paraíso. Para dejar entrar solamente a los qe rompen ese pacto.