Los nativos de la cordillera del Himalaya le llamaban metoh kangmi, que significa << abominable hombre de las nieves>>. Este animal fabuloso, de cuya existencia nadie ha podido mostrar pruebas concluyentes, se imagina que es un híbrido entre humano y gorila; es decir, de tamaño considerable y bastante peludo, pero que camina erguido sobre sus patas traseras. Su pelaje oscuro le protege de la dura climatología del lugar, tiene el cuerpo muy robusto, muestra gran destreza a la hora de escalar por las cumbres escarpadas y puede recorrer grandes distancias, por lo que su fortaleza física es considerable.
Alguno alpinistas han creído verlo en cimas como el Anapurna e incluso hay expediciones de escaladores que dicen haber escuchado gruñidos, ya que se supone que tiene un lenguaje primitivo que a los humanos nos resulta incomprensible. Algunos han creído ver su sombra o su silueta a lo lejos y han dado fe de que puede medir más de cuatro metros, aunque podría ser bastante menor, de unos dos metros de altura. Se alimenta de animales de caza y de pocas plantas que puede encontrar en un paraje tan desolado, pero no se descarta que en alguna ocasión haya podido comerse a un niño e incluso a un hombre adulto. Otras noticias aseguran que a veces baja a los campamentos para robar comida, ya que le gusta más moverse de noche, aunque huya enseguida si le sorprenden y, generalmente, tiene un comportamiento muy esquivo con los humanos. Por ese motivo existen tantas teorías y controversias sobre su existencia, llegando incluso a negarla y a asegurar que las huellas que se han encontrado no son más que las de un oso de gran tamaño o las de un Gigantopithecus, un homínido prehistórico del que se conservan restos fósiles. Existe incluso la teoría de que se trata de un hombre de Neanderthal que quedó aislado del resto de los humanos y cuya evolución se vio interrumpida o paralizada entre las cumbres del Himalaya.

Por toda Norteamérica existen distintas leyendas de seres que podrían asimilarse al yeti. El más conocido es el llamado bigfoot, pero existen muchos otros; en Canadá tenían al sasquatch, que significa << hombre peludo>> en la lengua india; en Alaska se hablaba del tornait; los indios chipewas hablaban del << hombre de la maleza>> y a los shoshones del << gigante de piedra>>. Todos ellos tienen en común ser mitad humanos y mitad animales, ya que caminan erguidos sobre dos patas, pero tienen un tamaño desmesurado y el cuerpo cubierto de pelo. Los indios los describieron como muy fuertes y existen dos vertientes sobre su carácter: la primera, agresivo y malvado, muy feroz e incluso caníbal; pero la segunda es más bien amistoso e incluso en ocasiones bastante estúpido. Se dice que un bigfoot crió un niño salvaje, adoptándolo del mismo modo que los lobos acogieron a Mowgli, cuando lo encontró abandonado en el bosque. Sin embargo, fue un bigfoot quien aterrorizó a la población atacando sin motivo los poblados. En otra versión se trata de un pobre ser acosado por los humanos, huidizo, tímido y asustadizo, que no se deja ver.