Los milagros solo ocurren si crees en ellos - Paulo Coelho

domingo, 8 de mayo de 2011

Unicornio

De los seres que están presente en la fantasía el unicornio es el que está presente en todas las épocas. Como es comúnmente conocido, el unicornio es un caballo elegante, normalmente blanco, que presenta un largo cuerno en mitad de la frente. Los hombres de Paleolítico fueron los primeros en retratarlo, como se puede comprobar en la cueva de Lascaux, en Francia. En esta cueva subterránea se encuentran más de 1.500 grabados que representan a hombres y animales, pero también aparecen algunos de los considerados seres imaginarios, como el unicornio.
Los griegos y los romanos tampoco se olvidaron de él. Julio César lo menciona en su Bellum Gallicum, como también hicieron Aristóteles y Plinio el Viejo, considerado este último la máxima autoridad científica de la Europa antigua.
En la época medieval era un ser imprescindible en los bestiarios. En aquella época la Iglesia utilizaba todo tipo de imágenes que facilitaran la comprensión de su doctrina y se valía de alegorías para la enseñanza moral y religiosa. Ya entonces se consideraba al unicornio como un ser puro, símbolo de la virginidad.
El unicornio es un animal veloz e indomable, al que ningún hombre puede dar caza y que huye del todo aquel que trata de someterlo, excepto cuando se trata de una doncella virgen. Al igual que el dragón, el unicornio cae rendido ante su encanto, las reconoce por su aroma y las deja montar. Además defiende su virtud con su propia vida. Más comentadas han sido las propiedades mágicas de su cuerno, el alicornio, presente en muchos conjuros. El alicornio potabiliza las aguas, neutraliza los efectos del veneno y cura las heridas y un sinfín de enfermedades. Los hombres de la Edad Media creían realmente en la existencia del unicornio y en las propiedades de su cuerno, por ello no debe extrañarnos que se llegaran a pagar verdadera fortunas por adquirirlo.
Existen leyendas en las que la belleza femenina es la culpable de la captura de muchos seres maravillosos, como el dragón, el afanc o el unicornio. En este caso, cuentan que los nobles más ambiciosos utilizaron su poderosa influencia para atrapar a los unicornios, ayudados de doncellas más ingenuas, que le servían de cebo. Los hombres anhelaban las propiedades mágicas de su alicornio y buscaban la tan ansiada inmortalidad. Nadie sabe qué podía llevar las doncellas a traicionar a un caballo tan hermoso como el unicornio. Quizás no eran conscientes de su magnetismo y para ellas esto era sólo un juego. Puede ser que lo hicieran por vanidad, que se sintieran halagadas por la atracción que ejercían sobre el animal; incluso es posible que, en su inocencia, no supieran que estaban siendo utilizadas por hombres poderosos. En cualquier caso, las doncellas entregaban a uno de los pocos seres que habrían sido capaces de morir por salvarlas.
Es sorprendente haber encontrado un grabado paleolítico con la imagen de un unicornio, pues el arte de esta época era representativo, es decir, dibujaban lo que veían.