Los milagros solo ocurren si crees en ellos - Paulo Coelho

sábado, 28 de julio de 2012

Diálogo, nuevo relato.

- Me encanta haberte conocido -susurró mirándome a los ojos.
-Yo también -contesté.
- Es increíble todo esto, ¿verdad?-preguntó.
- Sí, no lo esperaba -susurré.
- Eres increíble, y no me contestes tu también. Lo digo enserio, jamás pensaba conocerte de tal manera, siempre has sido un chico que he visto pasar. Nunca me había planteado conocerte ni nada, y ahora estás aquí, conmigo. En este sitio tan romántico, me encanta, es perfecto.
- No sé que decirte, pero gracias por el sitio y el momento.
- Si quieres decirme algo, dime que me quieres. Te quiero -dijo robándome un beso.
-... -el silencio que se formó dejó ver la incomodidad en el momento.
-¿Por qué no me dices lo mismo?
-Porque para mí esa palabra es muy grande.
-¿Qué?¿A qué te refieres?
- Que no digo esa palabra sin sentirla.
- Gracias.
- No te ofendas, es la verdad. Puede que sea bonito y esté surgiendo algo. Pero yo no siento eso.
-¿Y qué soy?¿Un puto parche?¿Entretenimiento?¿No decías que era de siempre tu amor platónico?
- No tiene que ver.
- ¿Entonces?¿Qué soy?
- Alguien maravilloso, pero lo siento. 
- El problema es que no lo sientes, yo pensaba que sí.
- Es demasiado temprano para sentir.
- ¿Cuánto llevamos viéndonos?
- Cerca de dos meses, pero sigue sin ser suficiente.
- ¿Y todo lo que hice no sirvió de nada?
- Sí, me has demostrado mucho. Pero eso no hace querer a nadie. Es el corazón quien elige querer.
- No me vengas con esas tonterías tuyas.
- Para ti pueden serlas, para mí es algo importante. Si quieres irte, puedes hacerlo. Pero no me gustaría.
- No me iré, conseguiré que me quieras-susurró besándome.
- Eso no lo dudo, pero necesito remiendo...¿recuerdas?-contesté.
- ¿Dónde está el hilo? Ya lo hago yo.
- Gracias -dije mirándolo a los ojos.
- No las des, gracias por ser honesto conmigo esta noche. Conseguiré que en esos ojos brille de nuevo una luz. Y esta vez será por mí.