Los milagros solo ocurren si crees en ellos - Paulo Coelho

jueves, 19 de julio de 2012

Lágrimas

 No pude más con mis emociones y me vi asolado por cada una de ellas. Salir de las paredes donde estaba encerrado era la única posible solución. Era tan grande mi ansiedad que ni siquiera me paré a coger un abrigo por si hacía frío. 
 Comencé a caminar por aquellas calles en medio de la noche. Aunque la luz de las farolas iluminaban el camino, seguía pareciendo una noche tétrica. Me dirigí de camino al barranco que solía frecuentar. A esas horas de la noche todo era calma, y la oscuridad era profunda. Mi única luz era la luna que iluminaba el camino.
 Llegué a mi sitio habitual, me senté y dejé que mis lágrimas muriesen. En cada lágrima iba el dolor que sentía a diario por su falta, cada lágrima simbolizaba la impotencia que me reconcomía a diario. En cada lágrima iba perdiendo a mi ser.
 Solo estaba yo, la oscuridad y los sollozos de mis lamentos.